lunes, 27 de enero de 2014

De uno a uno y sin prisas ( XIII )



( En un pueblecito de estas verdes montañas transcurre nuestra historia )


- Habeis interrogado al empleado de la gasolinera?
- Sí, mi teniente, nos dijo que no se presentó ningún extraño el día de los hechos ni en días anteriores.
- Y al del turno de noche?
- Cierra por la noche, mi teniente, es una gasolinera con poco tránsito.

La estación de servicio "Los Olmos" estaba situada a trescientos metros del pueblo y a dos kilómetros de la autopista, pero era raro que algún usuario de la autopista se acercase a repostar a Los Olmos, a pesar de la indicación oportuna en grandes caracteres: "VALDURRIALES DE LAS MONJAS, ZONA DE SERVICIO, 2 KMS." Esto se debía básicamente a la proximidad de Lobodoiro, un núcleo de población con todos los servicios, además de afamada villa marinera y turística. Por tal razón, cualquier forastero hubiese despertado la curiosidad del empleado de Los Olmos. Los usuarios habituales eran los lugareños con sus coches tractores y motocicletas.

El inspector pagó el servicio y aparcó el coche a unos metros de los surtidores para fumarse un pitillo al aire libre. A su esposa le molestaba muchísimo el olor a tabaco en el vehículo. De paso charlaría con el muchacho, que no estaba muy ocupado y era extravertido y amante del género policiaco. De esta manera le haría cotillear un poco sobre los vecinos del pueblo y quién sabe si conseguía algún dato aprovechable. Más que eso consiguió, mucho más, nada menos que la primera pista del caso!

( Continuará )

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