sábado, 2 de agosto de 2014

Zurbahistorietas presenta...

Un final atípico

( Para el "Concurso de relatos veraniegos de El Periódico de El Prat" )



A Doña Benita le dio un corte de digestión y no se ahogó de milagro. Colaboraron en el milagro cuatro mocetones de un club de socorristas que casualmente se estaban bañando a pocos metros de la mujer. Y a fe que eran buenos mozos y consumados atletas porque aquello fue como remolcar un cachalote hasta la orilla, dado que Doña Benita pesaba 130 kilos desnuda, un lamentable caso de obesidad.

 
Emerancio fue el que le hizo la respiración boca a boca y con óptimo resultado, pues apenas tardó unos segundos Doña Beni en expulsar el agua tragada y recobrar el conocimiento.
Emerancio y Doña Beni se miraron muy fijamente a los ojos y ambas miradas trasluciose una cierta emoción. Sus compañeros bromearon. Dijo uno:
- Venga, Eme, no nos dirás ahora que te has enamorado como un enfermero de su paciente?!
Un coro de risas varoniles acompañó a la chanza del socorrista.
Pero Emerancio no estaba para risas, sino más bien para lágrimas. Sí, se parecía mucho a la mujer de alguna de las fotos que había conseguido encontrar gracias a la filtración de una  enfermera arrepentida. Ella también reconoció a su "pequeño".
La pérfida "Sor María" se llevó su secreto a la tumba, no reveló las identidades de los matrimonios ladrones de bebés, pero en este caso la lucha de una madre y un hijo por encontrarse dio su fruto esperado, y de la forma más espectacular !
Los socorristas y el público de playeros congregados contemplaron asombrados como aquella madre y su hijo se abrazaban entre lágrimas.

Observen a esa mujer del público playero, señores lectores, del grupo que está asistiendo a la tierna escena entre Doña Benita y su hijo Emerancio. Sí, a esa!... es Teresa Coscojuela y nos está mirando. Va a decirnos algo. Escuhémosla.
- Vaya, vaya!... En esta ocasión el autor, al que conozco muy bien, no ha asesinado a nadie ni nos ha hecho perecer ahogados en un tsunami. Y además hay un final feliz. Por Tutakis que no me lo creo !

4 comentarios:

  1. Más que atípico, resulta un final inesperado. ¡Increible, sí!
    Me ha encantado, ojalá fuera real.

    ¿Qué hay del episodio 42? ¿Le parecen muy dificiles mis intrucciones? Si quiere que lo publique yo no tiene más que decirlo, es un momento.

    ¡Feliz lunes!

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  2. Hola, ya le expliqué ayer que desde la biblioteca de la city me era imposible porque me negaba el acceso a blogger. Lo voy a intentar ahora. Gracias !

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  3. Hola otra vez!... En un momento lo he resuelto gracias a su explicación, y se ha publicado al instante. Qué haría yo sin mi madre catalana, je, je !

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    1. Pues lo tendría pelín crudo, teniendo en cuenta que cuando nació usted, yo aún no estaba en el mundo, je je je...

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