sábado, 6 de julio de 2013

El teniente Harrelson no ha muerto

   

En esta ocasión el combate era desigual. El enemigo tenía una fuerza impresionante y el teniente Harrelson ya estaba muy débil y cansado. Además, había algo peculiar en este combate, su enemigo, una "enemiga", siempre gana, está acostumbrada a vencer a todo el mundo. Nadie jamás pudo derrotar a la Muerte.

Y el teniente Harrelson no existía más que en el recuerdo, en muchísimos videos de sus trepidantes hazañas. En realidad, la Muerte no podría llevarse jamás al teniente Harrelson, ni a Charlot, ni a Cantinflas, ni a Chanquete... Pero como es tan suya, se lleva a los humanos que interpretan a estas criaturas maravillosas. Se lleva a Charles Chaplin, a Mario Moreno, a Antonio Ferrandis...

Ahora se ha llevado a Steve Forrest, el hombre cuyo personaje daba nombre a la serie "Los hombres de Harrelson", un mito televisivo de los años setenta. El señor Forrest ha muerto a los 87 años. Las luces del plató se han apagado definitivamente para él. Al teniente Harrelson le veremos en reposiciones. Los humanos nos perpetuamos en nuestros hijos, los artistas también en sus obras, y los cómicos en sus personajes.



  

( Steve Forrest, "Teniente Harrelson )

5 comentarios:

  1. Los artistas soys un poco priviligiados,pervivis despues de muertos, al menos un poco.

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  2. ¡Ay!, 'Los hombres de Harrelson' era una de mis series favoritas, me encantan la acción y la valentía al servicio del bien.
    Aunque mi preferido entonces era el que en la primera foto está a la derecha, junto al negro. Ni me acuerdo de cómo se llama, pero es que los rubios siempre me han parecido "descoloridos", je je je... Viendo ahora al teniente Harrelson, me parece muy guapo, pero entonces lo veía de otra manera, era el jefe, y yo me "veía" más entre los subordinados por mi poca edad.

    Una cosa, ¿no me tenía destinada una sorpresa en esta entrada? Tal vez entendi mal su comentario.

    Abajo le he respondido, en el Titanic.

    ¡Feliz lunes!

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    1. No, la sorpresa "doble" se la tenía reservada con el relato del Titanic, sorpresa por el relato en sí, porque era el destinado a aquel concurso que al final no se hizo, y sorpresa porque la cito en el relato como "reina de las majorettes". Por cierto: efectivamente, ya utilizé el vocablo "Sandcastle" en otra ocasión, que como usted bien dice significa "castillo de arena", pero no existe como apellido, tan sólo lo es en mis relatos. Ya estoy empezando a jugar con palabras inglesas para hacer humor, je, je!

      Pues ya lo ve usted, el tiempo pasa, su poli favorito de esta serie también estará hecho un viajales, si no ha palmado. La "fuente de la terna juventud" sólo funciona para inmortalizar a la basca en celuloide o en los soportes que se vayan inventando.

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