
Sebastian Santorcaz
El examen forense del cuerpo de Don Sebastian, más las pruebas de la exploración realizada por el equipo científico de homicidios, arrojaron la conclusion de que el infortunado industrial se había suicidado. Infortunado por su trágico final, aunque quién sabe si ya ha encontrado una existencia placentera en el "Más Allá", e infortunado porque fue un ludópata incurable al que nunca favoreció la Diosa Fortuna.
Angeles Gutiérrez, "Tania Taylor"
Las mordeduras de los peces habían dejado su epidermis irreconocible. La chica fue estrangulada con un alambre antes de que la arrojasen al agua. Adios a una prometedora carrera... de cama en cama, a un futuro estrepitoso en el fracaso de sus anhelos de fama y fortuna. Y con su ausencia continuaba la incognita sobre la autoría y motivo del asesinato de Joaquinillo.
Párroco Padre Bernardo
El padre Bernardo se hizo una serie de reflexiones basadas en los principios de su fe y en un catolicismo con el que ya no se identificaba ni el Papa Francisco.
"Cielo Santo, no estoy enterrando a gente normal!... Joaquinillo era un tontito el pobruco, aunque claro, también le dio alma Nuestro Señor" ( Para Don Bernardo Joaquinillo era un "tontito", como para Doña Celia Villalobos y otros expertos cienticifistas ) "Rogelio Briales estaba viviendo en pecado mortal con otra pecadora, Fernanda. Pobrecito, estará asándose en el fuego eterno" ( No recordaba Don Bernando que Juan Pablo II había descartado la existencia del Infierno, aunque Benedicto XVI dijo que nones, je, je! Por supuesto, Don Benedicto, así como Don Rouco, eran más de la cuerda de Don Bernardo ) "Doña Higinia Zumalacárregui... Dios Santo, como podía ser atea con un apellido tan carlista!" ( Para Don Bernardo no existía diferencia alguna entre agnosticismo, ateismo, anglicismo o islamismo, para él todos eran pecadores ) "Y ahora Sebastian Santorcaz, un vicioso del juego que tampoco pisaba la iglesia y que ha cometido el más monstruoso de los pecados: quitarse la vida que nos ha dado el Señor"
Sin embargo, Don Bernardo, siempre actuó de cara a la galería y todos fueron ensalzados por "las virtudes humanas y cristianas que honraron en vida a nuestro amadísimo hermano" Pero una duda corroía el corazón del viejo clérigo: "Es más monstruoso el suicidio o la homosexualidad a los ojos del Señor?" ( Tampoco estaba enterado, o no quería enterarse, que en el reciclaje a papa de Don Francisco, este había comenzado a considerar que los homosexuales deben ser respetados, un pensamiento contrario al que tuvo en su etapa de cardenal bonaerense )
Inspector de la Guardia Civil, Don Maximino Madero.
La desproporcionada reacción de Madero ante su superior se merecía la continuidad en este episodio, pero me he extendido mucho con los personajes anteriores. Bueno, no, la verdad es que he querido dejarles con el intringulis a mis lectores silenciosos, a mi lectora feisbukiana y a mi lectora favorita. ( Valdeminguilla la sigue admirando, Doña Leona )
( Continuará )
- Se habla de que tiene atemorizado a un periodista local.
- Permítame que le diga...
- Que se calle, hostias!... Y hablando de periodistas: usted se ha negado hasta ahora a convocar una rueda de prensa para informar a la ciudadanía. Qué le pasa teniente?, se cree que podemos funcionar como en tiempos de la dictadura?... Hasta el mismísimo Rajoy habla con los periodistas, aunque sea a través de una pantalla de plasma. Le ordeno que convoque inmediatamente una rueda de prensa, que se invente cualquier cosa, que diga que estamos a punto de atrapar al cerebro de los asesinatos de Valdurriales de las Monjas. Dígalo y hágalo!, atrápelo!, atrape a alguien, teniente!... Deles un chivo expiatorio para que se callen de una puta vez o va a conseguir usted que nos monten un chochifostio los conspiranoicos, que nos acusen a la Guardia Civil de ser los instigadores de los asesinatos, que les de por decir que estamos compinchados con la ETA o cualquier otra mamonada por el estilo. Haga algo de una puñeterísima vez, teniente, muévase, mueva el culo!...
- Basta ya, ni una palabra más, no se lo tolero!... - Se puso en pie y avanzó dos pasos hasta plantarle cara al raquítico jefazo, y a fe que la cara y el corpachón de Madero imponían lo suyo - Yo soy un guardia civil con un brillante historial y tú un politico soplapollas!... - Y repitió el término vejatorio con más énfasis - Soplapollas!... Soplapollas!
( Continuará )

Primer contacto entre Don Augusto Loroño, Director General de la Guardia Civil, y el teniente Maximo Madero, encargado de investigar los asesinatos de Valdurriales de las Monjas.
Augusto Loroño, Director General de la Guardia Civil, estuvo especialmente odioso con su subordinado, el teniente Madero, superando la "regañina" que él había recibido del ministro, además de amigo y padrino. Don Augusto pudo haber tratado con el alto mando de la Benemérita responsable de la zona a la que correspondía Valdurriales, pero, prefirió ir directamente al meollo del asunto, es decir: abordar y apretarle las tuercas al hombre que dirigía la investigación: el teniente inspector Maximino Madero. Odioso, especialmente odioso, y el bueno de Madero tuvo que comerse su orgullo... al menos al principio.
- Han pasado casi dos meses desde el primer asesinato, teniente. Hemos tenido un sospechoso y ha aparecido muerto en un hospital de México. La novia, la querida o quien fuese del sospechoso ha sido encontrada flotando en el Golfo de Vizcaya ayer mismo. Qué está fallando en la investigación, teniente?... No, no hable ahora, déjeme terminar. Tenemos ese pueblo y su montaña copados de guardias civiles, como si viviésemos en tiempos de los maquis. Es fácil suponer que el asesino no se va a poner a la vista de los uniformados. No sabemos hasta que punto esa estrategia está funcionando. No sabemos tampoco si la "matanza" ha terminado ya y nos toca ahora cargar con la vergüenza de tres asesinatos impunes, o cuatro!... Qué sabemos sobre el motivo del suicidio del dueño de la gasolinera?... Personas influyentes que veranean en Lobodoiro denuncian la constante irrupción de guardias civiles en sus vidas, en algunos casos con absoluta falta de educación. - "No tienes ni puta idea, cabrón, como se nota que eres civil!", gritó en su fuero interno Madero - Contra usted precisamente están dirigidas la mayoría de las denuncias, y usted lo sabe. Ha creado un clima muy malo, teniente. Ayer interrogó de forma improcedente a un director de cine. No niego que el individuo sea sospechoso, pero su forma de entrarle no fue la correcta. También se habla de que tiene usted atemorizado a un periodista local.
- Permítame que le diga...
- Que se calle, hostias!
( Continuará )
El increíble Nisiuco
El Dionisio, "Nisiuco " para todo el mundo, era uno de los solteros más codiciados del pueblo. Pero el bueno de "Nisiuco" prefería disfrutar de su soltería a tiempo indefinido, osea, que se apañaba para la cosa sexual con las lugareñas "ligeras de cascos" o con las putas económicas de la capital, y ocasionalmente permitiase algún capricho, alguna puta cara, que hasta las encontró que se dejaban besar. Evitaba compromisos, era feliz en su soltería, lo mismo que otros dicen que lo son en su matrimonio. Y se ponía hasta las trancas de vino y de cubalibres los fines de semana. "Nisiuco" era un solterón "a la antigua usanza"
Cierta noche de sábado, al regresar a su casa tras la farra nocturna, tan puesto de vino como cualquier otro sábadete, se llevó un sorpresón mayúsculo. Antes de subir a su dormitorio, echo un vistazo a las vacas, tal era su costumbre, y descubrió que allí había un par de animales que no eran exactamente vacas. Vamos, ni exactamente ni parecidos.
El "buen vino" de Nisiuco le ayudó a enfrentarse a la situación mejor que si estuviese sobrio. Fue al comedor de su casa en busca del teléfono, el fijo, que aún no existían los móviles, y marcó el número de la Guardia Civil.
- Guardia Civil, dígame.
- Mire usted, que... que me he encontrado al llegar a casa dos hipopotamos.
- Mira, Nisiuco, que te he reconocido por la voz, bromas con la Guardia Civil ninguna, estamos?, ninguna!
- Pero, mire usted, que... que se lo juro por Dios!, hay dos hipopótamos en mi cuadra, con las vacas, dos hipopótamos!
- No jures en falso, que es un pecado mortal, y no bebas tanto vino, coño!
- Pero es verdad!
- Es increible, hostias, increible!
Ante la insistencia de Nisiuco, una patrulla se desplazó a su casa y los guardias pudieron comprobar in situ que lo inverosimil a veces resulta creible.
( Tanto el personaje de "Nisiuco" como el del guardia civil son ficticios, así como el diálogo que sostienen, pero la zurbahistorieta está basada en un hecho real que trascendió a la prensa de toda España: dos hipopótamos se escaparon del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, en Cantabria, y un campesino se los encontró en su cuadra, junto a las vacas. Llamó a la Guardia Civil y en un principio no le creyeron )
Don Augusto Loroño era un camaleón político y un lince para los negocios. Pragmático a carta cabal, no daba tan fácilmente un paso en falso. El tenía muy claro que jamás iba a convertirse en un muñeco de pim-pam-pum tipo Bárcenas o Urdangarín. Prefería ganar menos dinero y tener las espaldas siempre cubiertas. Gracias a esta "filosofía de supervivencia", y tras ejercer como director general y consejero en varios entes autonómicos e instituciones bancarias, ostentaba ahora el flamante cargo de Director General de la Guardia Civil, un puesto muy envidiado por todos los trepas que soñaban con llegar a ser ministros.
Pero Don Augusto no se llamaba a engaño, sabía que su puesto era un gran honor, pero también una "patata caliente" Los ojos de todos los buitres políticos y periodísticos estaban puestos en él y en su ministro, el titular de la cartera de Interior, el que le había nombrado a él: Don Atilano Valdivieso.
Desarme de la ETA, cédulas islámicas en España, antisistemas, descoordinación entre las fuerzas de seguridad del Estado, masificación en las cárceles... formaban el cuerpo y la piel de esta "patata caliente"
El suyo era un cargo que era mirado con lupa desde que lo ostentase ( y lo denigrase ) el nefasto Luis Roldán, y era consciente de que su amigo Valdivieso, el ministro, no dudaría en apretarle el cuello hasta la asfixia a la más mínima oportunidad. Y esa oportunidad acababa de llegar.
El ministro quería las cosas rápidas. Sacó de su retiro vacacional en Marbella al director general en un helicóptero de Interior, que lo trasladó en un plisplás hasta la sede del ministerio en Madrid. "Si a mi se me han jodido las vacaciones por diversos asuntos, Loroño va a corer la misma suerte", reflexionó el ministro Valdivieso.
El jefe de los picoletos aún estaba alucinando con las prisas de su amigo el ministro y el viajecito relámpago en helicoptero, cuando este ya se posaba en el helipuerto del ministerio, a pocos metros del madrileño Paseo de La Castellana.
Aún tuvo que hacer dos antesalas con sendos directores generales que le pusieron en antecedentes sobre el motivo de las urgencias de su amigo. Se trataba, ni más ni menos, que de aquel macabro movidón en un pueblecito de Cantabria. "Joder, es para tanto?... Dos muertos y otro que se ha suicidado, y a lo mejor no hay relación entre los tres casos. Pues ni que fuera la matanza de Noruega!" Se fue poniendo una coraza sicológica para resistir las embestidas del ministro.
En el despacho del ministro Atilano Valdivieso
- Me da igual el número de muertos y si hay conexion entre esos crímenes o no la hay. El problema nuestro, Loroño, es que la opinión pública se nos ha echado encima porque alguien se encarga desde hace tiempo de sembrar cizaña con la cosa de que nos estamos mostrando incompetentes. Y hay que darles la razón porque llevamos ya como dos meses con esta vaina!... Hay un contingente de la Guardia Civil desplazado a ese pueblo para... para tocarse los cataplines?, más todos los agentes que husmean en el mundo del hampa de Lobodoiro y otros pueblos de por allí. Y todo esto para no obtener ningún resultado. Coño, que hemos estado escasos de guardias para reprimir las nuevas movidas de kale borroka en Bilbao y en Donosti. Da la impresión de que tenemos a todos los guardias veraneando en la Cornisa Cantábrica!
Loroño, quiero resultados y ya! Te doy a elegir entre ponerte una medalla o la dimisión. Tú sabrás lo que haces.
La bronca duró hasta que los teléfonos del despacho de Su Excelencia volvieron a recordarle otros casos de extrema urgencia. Y es que el trabajo de Ministro del Interior tiene su aquel.
En una suite del Hotel Flaviobriga de Lobodoiro.
- Así que no conoció al negro y su chica no le habló en ningún momento de él. Había roto con el negro antes de conocerle a usted?
- Ya le he dicho que no lo sé!, no lo sé!, no lo sé!...
- Cojonudo, es usted la primera persona a la que no le cuenta nada su pareja en la cama.
- Estoy hartándome de usted, inspector, esto no es legal, quiero un abogado!
Sonó el móvil del inspector.
- Dígame, Jiménez.
Los ojos de Madero fueron taladrando al cineasta mientras escuchaba a su subordinado Jiménez.
- Bien, gracias, nos vemos enseguida.
Se hizo una breve pausa en la que Madero dirigió su vista a la ventana, como buscando entre las nubecillas que flotaban sobre la playa de San Andrés una respuesta a todo aquel pifostio que no llevaba camino de aclararse.
- Sí, va a tener usted un abogado, señor Ordoñez, lo necesita, se lo aseguro, usted y todos aquellos que hayan tenido contacto con Angeles Gutiérrez. De momento todos son sospechosos.
- Qué ha ocurrido?
- Acaban de encontrar el cuerpo de esta mujer en aguas cercanas a Bilbao, entre Ciérvana y Santurce. Al parecer, las corrientes del Golfo de Vizcaya desplazan hasta allí muchos cuerpos que han caído... o que han sido arrojados al mar en otras latitudes.
Lo que vino a continuación no se lo esperaba el inspector. Aquel hombre, capaz de aterrorizar al público con las escenas más escabrosas de muertos andantes y espectros espeluznantes, rompió a llorar como un niño. Claro que, una cosa es el terror del celuloide y otra los espantos de la vida real.
( Continuará )
El funeral y entierro de Doña Higinia Zumalacárregui congregó a todos los vecinos de Valdurriales más los cinco hijos de la difunta que aún vivían, docena y media de nietos y tres bisnietos. Todos estaban repartidos por la geografía cántabra y algunos por Castilla y El País Vasco.
Doña Higinia vivió sufridamente como campesina, como tantísimas campesinas, cuando el trabajo en el campo era durísimo, y fue miliciana durante la guerra civil, combatiendo junto a su marido Edelmiro en el "cinturón de hierro" de Bilbao, contra los moros de Franco.
La "intervención milagrosa" de un viejo amigo falangista les libró a ella y a Edelmiro de terminar en una fosa común, pero no de la cárcel, y en ella estuvieron largos años mientras a sus primeros hijos se los criaban unos familiares.
Esta vez no hubo artistas de cine en el funeral, pero el soseras de Don Bernardo tampoco supo aprovechar el "valor histórico" de la difunta para hacer un bonito sermón, y se limitó a sus latiguillos de siempre, cosas como "las virtudes humanas y cristianas que honraban a nuestra querida hermana" y otras simplezas, quizá porque nunca le hizo mucha gracia Doña Higinia, la cual siempre se declaró agnóstica y anticlerical.
Pues así se fue de este mundo la ancianísima Doña Higinia, fiel a sus ideas pero haciendo alguna concesión a alguno de sus hijos católicos practicantes, permitiendo la ceremonia y el enterramiento en sagrado. Pensó pragmáticamente que nada perdía con ello, y así lo dispuso en el testamento.
Otro cantar fue el de la desaparición de Angeles Gutiérrez, ahora Tania Taylor, un nuevo quebradero de cabeza para el equipo de homicidios de la Guardia Civil de Lobodoiro.
- Ni rastro... ni rastro de ella, mi teniente. - dijo un aplanado Jiménez - como si se la hubiese tragado la Tierra.
- O las aguas de la bahía, Jiménez. Este caso empiezo a aborrecerlo. Tengo la impresión de que todo lo que está ocurriendo es obra de una mente criminal muy inteligente. Esto es un juego de rol o algo así. El hijo de puta ha puesto un dedo en el mapa al azar y ha tocado Valdurriales, y ahora está aniquilando a los vecinos uno a uno y sin prisas. Bueno, perdone, Jiménez, estoy desvariando.
Pero el voluntarioso detective no se iba a arredrar tan fácilmente, y unos minutos después entraba en una lujosa suite del hotel Flaviobriga y le plantaba cara al célebre director cinematográfico Fausto Ordoñez.
- Ya me ha interrogado uno de sus hombres, inspector. Ahora perdone, soy una persona ocupada, tengo una cita dentro de...
- No se va a mover de aquí hasta que yo lo diga, estamos?!
Le "convenció" con el tono de voz aterradora que utilizaba para "dialogar" con los delincuentes más chulos.
- Esto no es una película, entendido? Su amiguita se relacionaba con un delincuente sospechoso de uno de los asesinatos de Valdurriales. Ahora su amiguita desaparece y usted pretende escaquearse de un interrogatorio. Vamos, no me toque los cojones!... Siéntese en este sillón y empiece a recordar todo lo referente a su relación con Angeles Gutiérrez, todo lo vivido durante el rodaje en Veracruz... todo! Tenemos todo el tiempo del mundo. Aunque también es posible que el tiempo juegue en contra nuestra y a su "futura estrella" estén a punto de despacharla para el otro barrio si no lo han hecho ya. Primera pregunta: Cómo conoció a Angeles Gutiérrez?... con todos los detalles, por favor. Motor!... Acción!
( Continuará )
Estación de servicio "Los Olmos", Valdurriales de las Monjas.
Tras entrevistarse con Manolete, el inspector Madero contactó con su ayudante Jiménez.
- Buenos días, inspector, quiere me me acerque a Valdurriales?
- No, prefiero que esté ahí cuando se reciban las fotos de la tal Angeles Gutiérrez. De momento continúa con el chequeo de los clientes registrados en pensiones y hoteles durante los últimos días. Mientras sigamos en la inopia nos interesa controlar a todos los sujetos con antecedentes, está claro?
- Sí, mi teniente. Tenemos vigilados, como usted ordenó, a los politicos imputados y al narco gallego que produce películas de vámpiros.
- No les quiteis el ojo de encima y enviarme en cuanto lleguen las fotos de esa mujer de México. Me avisais, pero al mismo tiempo comprobais si está fichada en España. O.K, darling?
- O.K., my boss, je, je!
Estos momentos especiales de relajamiento, enmedio de la tension acumulada, eran propicios para la higiene mental de los estresados picoletos, aunque Madero solo se lo permitía con su ayudante Jiménez. Entre ellos había respeto, pero también algún momento de feeling.
- A quién han matado esta vez, mi teniente?
- Tiene todas las papeletas para que se trate de un suicidio, así que debemos apartarlo de la movida de los asesinatos. El muerto es el dueño de la gasolinera.
- Ninguna relación?
- Ninguna, categórico!... Para la opinion pública, ninguna. Lo que menos nos conviene, Jiménez, es mezclar este caso con los otros sin tener todavía una pista. No quiero más escandalera de periódicos ahora que tenemos calladito al degenerado.
- Coño, le estoy leyendo entre líneas, mi teniente. "Fuera de micrófono" qué me puede decir?
- Que esto tiene muy mal color, el suicidado de hoy y el asesinado Rogelio se vieron la misma tarde que asesinaron al segundo, y ambos estaban muy nerviosos. Cuelgo, Jiménez, acaba de llegar el juez.
El juez hizo su trabajo en un plisplás, como siempre.
- Al forense con él!... Joder, qué coñazo, a la gente le da por suicidarse un domingo y temprano.
Modesto y Madero volvieron a cambiar impresiones antes de que el detective entrase en su coche.
- Todo bien por aquí, cabo?... descontando lo de Sebastian, por supuesto.
- Tenemos otra muerte, pero esta ha sido natural. Ayer murió Doña Higinia, la mujer más longeva de Valdurriales, tenía 104 años.
- Descanse en paz.
- Recuerdo que fue muy bonito el homenaje que la hicimos cuando cumplió los 100. Hasta vino la banda de música de Lobodoiro. Ah, y el grupo de majorettes "Leonas Cántabras" de San Vicente de la Barquera.
Sonó el móvil del inspector.
- Disculpe, cabo. Dime, Jiménez.
- Mi teniente, ya han llegado las fotos de... ejem, Angeles Gutiérrez. Agárrese, inspector, que ahora viene lo bueno.
- Sin preámbulos, coño!, qué pasa?
- Pues que la susodicha Angeles Gutiérrez es nuestra "super star"... Tania Taylor!
- Su puta madre!
- Perdón?
- No, es que acabo de acordarme del hijo de puta de Alfonso Paz. Claro, ahora lo entiendo, me vaciló diciéndome que tenía una pista del caso. Seguro que estuvo husmeando por ahí hasta enterarse de la procedencia de esta individua. Jiménez, localicelá ahora mismo y la retiene en la comandancia con cualquier pretexto. LLego enseguida.
( Continuará )
( La mala educación del juez está inspirada en la mala educación que mostró un juez al levantar el cadaver de una persona que yo conocía, en Murcia )