El fin de su vida era inmediato, duraría a lo sumo unos pocos segundos, quizá un minuto, dos, tres... Incomprensible y desesperante, la vida es cruel, muy cruel!... De todas formas, la vida hubiese sido muy corta para ella porque las de su condición viven muy poco, pero con la imprudencia cometida la acababa de acortar. Una vida corta recortada, qué lástima!... Ningún esfuerzo la libraría de aquel cepo, ya estaba al límite de sus fuerzas. El oscuro domininio de la MUERTE se acercaba a ella a pasos muy rápidos. Vino a la vida para vivir un mínimo tiempo y... regresaba ya a la MUERTE para una eternidad.
"Con lo rica que está la mierda... porqué se me habrá ocurrido a mi acercarme a la miel?!"
Un monstruo gigantesco, un niño humano, se había dejado sobre la mesa su tostada con mantequilla y miel, y la inocente díptera fue a posar sus patas en aquella sustancia pegajosa, demasiado pegajosa para ella!
El niño volvió a la mesa obligado por su madre.
- Que te comas la tostada, Alfredito!
La mosca aún movía debilmente sus alitas.
El niño puso un gesto de horror en su semblante.
- Puag, qué asco, mama, una mosca!
En un espacio del espacio infinito destinado a las glorias de los novelistas, poetas y fabulistas, se oían estos versos del insigne Felix María de Samaniego:
A un panal de rica miel
dos mil moscas acudieron,
que por golosas murieron
presas de patas en él.
Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.
Así, si bien se examina,
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina.

Ibrahim y Massud estaban ya cansados de la intolerancia y las amenazas del imán de la mezquita de su barrio. Este no veía con buenos ojos que los chicos bailasen en la discoteca o que flirteasen con cristianas en el parque. Para colmo de colmos un día les condujo a su despacho y trató de convencerles de que debían ir a Siria a combatir junto a sus hermanos del Estado Islámico "para hacerle morder el polvo al Demonio de Occidente"
Ibrahim y Massud estaban tremendamente mosqueados por la actitud hacia ellos de "el viejo barbas", que así era como le llamaban los cristianos y algunos musulmanes "occidentalizados" y con sentido del humor.
Y cierto día un amigo les sorprendió con una pasmosa primicia, revelándoles algo tan fascinante que en un principio no se lo creyeron, más aún: les causó un estupor enorme.
Los dos mozos elucubraron durante varias horas sobre la portentosa revelación. La idea era ver como podían utilizar aquello en su favor, y al final se encendió una lucecita en el cerebro de Massud.
- Oh, esto va a ser demasiado! - dijo Ibrahim.
- Es ni más ni menos lo que se merece - razonó Massud - y nadie sabrá que hemos sido nosotros.
Cuando empezaban a reinar las sombras de la noche, treparon por el muro que comunicaba con aquel corral, el corral del pecado!
Ibrahim se ocultó tras un rosal y Massud en una carbonera, desde la cual, a través de una gruesa rendija en la madera de la portezuela, podía divisar el huerto en su totalidad. Les acompañaban en la espera un burrito, cuatro gallinas y siete conejos. Los conejos vivían en su jaula, como presos de Guantánamo pero sin ser torturados, sólo engordados.
Al cabo de más de una hora, cuando ya creían que su amigo les había engañado, apareció "el viejo barbas", o dicho más claramente: el imán Abdul.
El servidor de Alá dio de comer a las gallinas y a los conejos y tras hacer esto sucedió lo inesperado, lo increible, lo alucinante!... aunque ellos sí se lo esperaban, pues por eso se habían presentado en el corral del gran pecado.
Abdul arrimó una mesa pequeña a la pared por la que habían trepado hacía una hora sus observadores y seguidamente se bajó el pantalón y los calzoncillos, colocándose de rodillas y quedando a la altura conveniente para que "Lucero" pudiese penetrarle.
- Vamos, Lucero, bonito!, vamos, no seas tímido, cariño! ( traducción del árabe )
Lucero no se lo pensó mucho. Cuando alcanzó con sus patas delanteras la mesa, ya se le había puesto la verga como el mango de una escoba. Abdul le facilitó la labor al garañón tomándole el miembro con su mano derecha, mientras que con la izquierda se apoyaba en la pared para no perder el equilibrio, y dirigió dicho miembro hacia su ano. El resto ya lo hizo todo Lucero, limitándose el pasivo santón a dar gritos de lujurioso placer a cada arremetida del jumento gozoso.
Ibrahim y Massud, uno grabándolo en video y el otro haciendo fotos, consiguieron un estupendo reportaje de la unión carnal entre el noble bruto y el embrutecido sectario.
Fotos y video, ni que decir tiene, saltaron a las redes sociales esa misma noche.
Pobre hombre!, ahora se encuentra oculto en algún lugar del planeta. El ayatolá Jomeimiliki ha jurado que le cortará el pene y se lo arrojará a los perros, después ordenará que le den cien latigazos y finalmente lo ahorcará. Pues ya lo ven ustedes, esta gente no se anda con chiquitas.
Y fueron felices y comieron perdices.
Hasta aquí la crónica oficial, lo que se permitió publicar, pues en las monarquías absolutas no se permite publicar lo que sucede de verdad.
Al poco de casarse tuvieron la primera bronca matrimonial, y él llegó a levantarle la mano. En la segunda bronca matrimonial, él la pegó, y lo hizo con verdadera contundencia, tanto que la dejó el rostro irreconocible.
Hermelinda no salió de sus aposentos durante mucho tiempo para que sus subditos no la vieran en tan lamentable estado. Los comunicados de los heraldos y los pregones de los pregoneros hablaron de que la princesa reposaba en su lecho para recuperarse de unas fiebres.
El príncipe Crisfulio estaba terriblemente enojado porque su princesa no le daba un heredero, hasta que su padre, el rey Solfronio, le aconsejó que se acostase con una cortesana y tuviese un bastardo con ella. Así lo hizo.
La cortesana Bascalisa dio luz a un hermoso niño al que hicieron pasar por hijo de la relación entre Crisfulio y Hermelinda. A Bascalisa la mataron de un hachazo para que no pudiese revelar que el niño era suyo.
Hermelinda amenazó con descubrir el juego y también fue asesinada, "se cayó por una escalera al pisarse la falda", dijo la nota oficial. La verdad es que la empujaron y luego la dieron con un palo en la cabeza para rematarla.
Hubo luto oficial durante una semana.
Al año siguiente Crisfulio contrajo matrimonio con la Condesita Oliguria, hija de los Condes del Candado, "después de un apasionado romance" ( nota oficial )
Y fueron felices y comieron perdices. ( nota oficial )
Era una conversación de adolescentes. Paquito y Toño paseaban por el muelle de regreso a sus casas. El viento hacía remolinos y las gaviotas chillaban. Las viejas rederas arreglaban los desperfectos de las artes de pesca y el sol descendía pausadamente como cada día. Ambos cargaban con sus maletas llenas de libros. Venían del colegio. El tema de la conversación versaba sobre su futuro.
- Pues yo quiero ser médico, - dijo Toño - pero mis padres son pobres y no pueden mandarme a la Universidad, así que no tendré más remedio que ser alguacil, como mi padre, o tonelero, como mi tío Raimundo. Y tú, Paquito, vas a ingresar en el seminario por fin?
- Bueno, eso es lo que le gustaría a mi madre, que ya sabes que es muy religiosa, pero estoy tratando de convencerla de que me permita ser militar. La milicia me tira más que la religión.
Paquito era un chico de pocas palabras, por lo cual Toño se maravilló al oirle soltar una parrafada tan larga.
Pocos meses después Francisco Franco ingresaba en la Academia Militar de Toledo. Su sueño empezaba a cumplirse a la vez que otro sueño de su infancia se evaporaba:
"Ya jamás llegaré a desfilar bajo palio, carallo, y cuidado que me habría gustado!"
Ah, pero la vida da muchas vueltas y bien lo saben ustedes, queridos lectores.
Se dirigió a él con una flamante sonrisa, mostrándole un abultado sobre y haciendo señal para que lo cogiese.
- Tome esto, buen hombre, es para usted!
Pero el buen hombre desconfió.
- Qué es?
- Dinero, por supuesto, para que pase una buena noche, una noche feliz!... quizá la noche más feliz de su vida!... y aún le sobrará dinero para otros días porque en este sobre hay 2.000 euros.
- Lo siento, no acepto dinero de desconocidos, he recibido una buena educación.
- Caray, pero no es usted un mendigo?!
La sorpresa del dadivoso caballero fue mayúscula. Era la tarde previa a la Noche Buena y aquel mendigo se negaba a recibir su generosísimo óbolo.
- Soy mendigo pero honrado, hostias!, no soy un corrupto, tengo mi clientela y acepto limosnas dentro de los límites que marcan la moral y la decencia cristianas. Métase su dinero por el culo, facineroso, hijo de puta!... Venga, largo de aquí!, márchese antes de que llame a un guardia!
"Oh, Dios, se trata de un mendigo gilipollas o de un fanático de la honradez?!... Bueno, más bien se tratará de ambas cosas", pensó el hombre generoso, y salió pitando antes de que a aquel extraño bicho humano le diese por agredirle.

Fue una placentera travesía por el Mediterráneo, una verdadera gozada para una familia muy aficionada al mundo de la náutica, de las grandes regatas, del sol, el viento y el mar conjuntados para hacerles dichosos. Fue una placentera travesía a bordo del yate "Reconciliación", porque de eso se trataba, de limar asperezas entre ellos. La familia había estado desunida en los últimos años y ahora todos deseaban recuperar el tiempo perdido. Pero dos de sus principales miembros excusaron su asistencia poco antes de zarpar, excusa motivada por una indisposición de última hora que aquejaba a la mujer. Esa fue la importante razón que dieron para no embarcar.
La fragata de la marina española "Agustina de Aragón" escoltaba al yate "Reconciliación" en el que viajaban los reyes de España y sus familiares.
Todo fue viento en popa, a toda vela, hasta que el destino cruel acudió a su encuentro. Un punto negro empezó a destacar en el azul del cielo, aumentando por momentos hasta mostrar su temible estructura: un dron!... La batería antiaérea de la fragata "Agustina de Aragón" actuó a destiempo. El dron enfiló hacia el yate "Reconciliación" dispuesto a pulverizarlo. Adultos y niños gritaron horrorizados al ver lo que se les venía encima. La batería aérea erró de nuevo el tiro.
La organización "Estado Islámico", tras establecerse en anchos territorios de Siria, Libia e Irak, había conseguido una gran autonomía para fabricar sus propios ingenios destructivos, y este era uno de ellos.
El dron "Larga Vida al Profeta" impactó certeramente en el yate "Reconciliación" Sus Majestades los Reyes de España y todos los herederos en la línea sucesoria al trono fallecieron instantáneamente. Todos... menos la Infanta Cristina de Borbón, la mujer que se había quedado en tierra, junto con su marido, fingiendo una indisposición.
La astuta maniobra del diabólico Iñaki Urdangarín, cediendo el control de lucrativos negocios en España a la organización "Estado Islámico" ( negocios que iban a ser dirigidos por "hombres de paja" de los islamistas ) no tenía otro objetivo que poner en el trono a su mujer, Cristina, hermana del Rey, e iniciar un proceso de desestabilización del país que lo condujese a un estado totalitario, provocando, si fuese preciso, una guerra civil, pues ya había tanteado a un buen número de militares que, incondicionalmente, apoyarían el retorno a una patria "una, grande y libre", el gran sueño de todos los reaccionarios españoles y sus "guías espirituales": el alto clero inmovilista.
Hasta aquí la ficción, y ahora la gran pregunta: Qué pretende Doña Cristina de Borbón con ese empecinamiento en no renunciar a su puesto en la línea sucesoria al trono de España?... Se ve ella como reina de España algún día, después del chochifostio en el que se ha metido con su maridito de alma?
2.015
- Al comenzar el curso escolar 1.960-1.961 dejó de pegarte. Tenías entonces 8 años.
- Y por qué ese cambio?
- Ahí quería llegar. Fuiste tú el que se lo impidió.
- Yo?!! - Acisclo dio un bote en la butaca en la que estaba sentado. - Caray, yo tenía ocho años, cómo iba a conseguir que aquella sádica que dejase de maltratarme?...
1.960
La "sádica" era la profesora de su escuela, la "señorita Fernanda", una mujer tan autoritaria como avinagrada que ejercía su docencia bajo la máxima de "la letra con sangre entra" Todos los niños eran objeto de su sadismo, pero el que se llevaban más tortazos, pellizcos y tirones de orejas era el infeliz Acisclo, cuya única culpa para recibir este trato era la de ser hijo de un "rojo" La señorita Fernanda, una solterona reprimida, formaba parte del equipo de aguerridas falangistas que obedecían órdenes directas de Pilar Primo de Rivera, la hermana del cabecilla de los pitoleros fascistas españoles.
2.015
En 1.960 te convertiste en otro niño, fuiste librándote de los miedos que te había metido en el cuerpo aquella "maestra nacional", que es como se llamaban entonces los docentes, maestros y maestras, individuos e individuas con libertad para martirizar a los niños, aunque no todos fueron violentos. Y en los colegios de curas, que eran casi tan numerosos como las iglesias y contaban con todas las bendiciones del regimen, pues por algo el alto clero ayudó al tirano en su "cruzada", se hacía un doble juego, violencia y pederastia, es decir, violencia y violencia. Pero centrémonos en tu caso, Acisclo. Un día de Agosto de 1.960 pusiste fin a aquella situación de maltrato.
- Me tiene muy intrigado, mi general.
1.960
El hombrón de anchas espaldas caminaba lentamente hacia su objetivo. El barrio estaba muy cambiado, aunque, a fin de cuentas, era como él lo conoció en otro tiempo.
En un momento dudó si iba en la dirección correcta y decidió preguntarle a un hombre con muletas con el que iba a cruzarse en ese momento.
- Perdón, caballero, podría decirme si voy bien por aquí a la calle Mártires de la Cruzada?
- Sí, señor, siga usted todo recto y enseguida la encontrará. Es la primera a la derecha.
- Muchas gracias.
- De nada, vaya usted con Dios!
Siguió caminando y se hizo una jocosa reflexión: "Lo de "vaya usted con Dios" y el escapulario que le colgaba, inclina a pensar que no es un "puto cojo rojo" sino un "glorioso caballero mutilado", osea, uno al que faltó poco para convertirse en "mártir de la cruzada"
Cinco minutos después estaba ante la puerta del domicilio en donde debía llevar a cabo su misión. No pudo evitar un hormigueo en el estómago cuando pulsó el timbre.
2.015
El general Restituto García, director del "Proyecto Memoria", continuó dirigiéndose a su subordinado, el coronel Acisclo Seijas.
- Como bien sabes, en el equipo "Almirante Colón", integrado por los mejores físicos y matemáticos de nuestro país, a los cuales me honro dirigir, hemos logrado unos avances muy importantes. La máquina "Nao Santa María" ya ha realizado con éxito dos viajes en el tiempo. Hemos estado con los Reyes Católicos en la toma de Granada y en el primer auto de fe de la Inquisición, pero tan sólo como observadores a distancia, sin ser detectados por los seres de esa época. Acisclo, tú vas a ser el primer hombre que se haga visible en el pasado, un pasado mucho más próximo que el de los Reyes Católicos. Hemos decidido que vuelvas a pisar la tierra que pisaste a tus ocho años.
- Pero... eso implicaría una "paradoja", no puedo compartir espacio con el Acisclo de ocho años.
- No lo compartirás, él estará de vacaciones cuando tú llegues, a cuarenta kilómetros de distancia. Recuerda que viajarás a Agosto de 1.960, el momento crítico de tu evolución personal, Sin embargo, sí se crearía una terrible paradoja si no lo hicieses, pues tú ya has hecho este viaje, lo hiciste hace 54 años.
- Lo entiendo, son muchas las "cuerdas temporales" y ahora debo atar esa "cuerda" para evitar la paradoja.
- Exacto, o dicho de otra manera: para que no se altere tu presente, osea, la "cuerda" en la que ahora estamos. Podrías incluso haber muerto en manos de aquella sádica. Aunque parezca increible, vas a vivir una situación que ya has vivido.
1.960
No pudo evitar un hormigueo en el estómago cuando pulsó el timbre. La "señorita Fernanda" le observó por la mirilla antes de abrir. Aquel hombretón trajeado, bien peinado y bien afeitado, le inspiró confianza. Abrió.
- Qué desea?
A pesar de haber recibido el conveniente apoyo psicológico antes de embarcarse en la "Nao Santa María", no cesó el hormigueo en el estómago cuando tuvo enfrente a su antigua maltratadora.
- Deseo que deje de hacer daño a su alumno Acisclo Seijas.
- De qué me está hablando?
- Escúchame, hija de puta, como le vuelvas a poner la mano encima al niño del que te estoy hablando o a cualquier otro niño, vuelvo y te doy una paliza de la que te vas a acordar mientras vivas!
- Márchese ahora mismo o aviso a la Guardia Civil!... Está usted loco!
- Yo soy la Guardia Civil!... - Acisclo puso ante los ojos de la víbora su placa de comandante de la Guardia Civil, una placa que el Museo del Ejercito le había facilitado al "Proyecto Memoria" - Y no pierdas el tiempo avisando a tus colegas falangistas porque lo llevas de culo; limítate a hacer payasadas con los coros y danzas y deja vivir en paz a los niños, estamos?!
- Ante el silencio de la "maestra nacional", el "guardia civil" elevó el tono: - Estamos?!!...
- Sí, sí, si!... - tembló la arpía. El coronel Acisclo Seijas dio media vuelta y bajó las escaleras que le conducían a la calle. Dentro de quince días volvería a la escuela el niño Acisclo para llevarse la gran sorpresa de su vida: La señorita Fernanda ya no pegaba.