El pájaro en la jaula
Terminó su "obra maestra", le quedó perfecta, una jaula en la que le sobraría muy poco espacio al pájaro para moverse.
Entró en el pub en donde el otro siempre entraba. Se acomodó en la barra con un cubalibre bien cargadito de ron. No le importó beber alcohol, no le afectaba tanto como a otras personas y ahora lo necesitaba.
Martín se puso muy nervioso cuando llegó al pub y descubrió que en la barra se encontraba Valentín. Sabía que este hombre "no era de bares" Más nervioso se puso cuando Valentín le miró, y le miró despacio, sin apartar la mirada. Y el nerviosismo se mezcló con el mosqueo cuando le sonrió.
A Valentín no le salió mal del todo la sonrisa. Le jodía mucho fingir ante aquel hijo de puta, pero ese era él plan. A los diez minutos se acercó al lugar que ocupaba Martín.
- Vale, no vamos a seguir enemistados toda la vida. Lo tuyo fue un error, un error muy grande, sí, pero no eres una persona mala.
- Mire usted, yo no quería hacer ningún daño a...
- Vale, vale, mejor es no recordarlo, mejor... dejémoslo pasar, vale?
Estaba muy cambiado Valentín. Ahora le parecía a Martín que todas las amenazas de Valentín habían sido un mal sueño. Aceptó que le pagase una copa y aceptó acompañarle hasta el siguiente pub.
Para llegar al siguiente pub había que transitar un rato por un tramo de calle sin farolas. Era allí en donde Valentín tenía aparcada su ranchera. Fue allí en donde sacó del bolsillo el pañuelo empapado de cloroformo y se lo puso en la boca a Martín.
Martín se despertó dentro de una jaula, erguido, con las manos presas en unos grilletes que estaban sujetos a la parte alta de su zulo con barrotes, y los pies igualmente prisioneros. Desnudo, completamente desnudo. Comprobó que estaba a cierta altura del suelo. Era la ranchera de Valentín. La jaula mantendría su verticalidad "durante el recorrido"gracias a los tensores que la sujetaban al vehículo.
Llegó Valnentín al garaje.
- Vaya, ya te has despertado. Estupendo, así irás disfrutando del paisaje nocturno.
- Qué me estás haciendo, hijo de puta?!
- Cállate, tío, cállate... porque te corto la chorra ahora mismo. Estás en mis manos, por si no te has dado cuenta todavía. Hasta que los guardias quieran, tú estás en mis manos.
Dejó atrás la urbanización y tomó la carreterilla de dos kilómetros que le llevaba al pueblo, un pueblo en fiestas, las del Patrono.
La Calle Mayor era ahora peatonal, y en ella se congregaban casi todos los nativos y forasteros que hacían tiempo para el conciero de los Mojinos Escocidos o la zarzuela Los Gavilanes.
Valentín se coló entre el bullicio peatonal tocando repetitivamente el claxon y avanzando con suma lentitud. El público enseguida reparó en el animalejo enjaulado. En la parte alta de la jaula y en la parte delantera y trasera de la ranchera, sendos carteles explicaban con un par de frases lo que casi todos sabían, porque en un pueblo casi todos se enteran de casi todo:
"Este es el violador de mi hija de quince años"
"Este es el "enajenado mental" que dejó en libertad el juez"
Patricia ya estaba fuera del pueblo, había ido a estudiar a Madrid, así que no iba a pasar por una segunda vergüenza.
"Muy bien hecho, Valentín, buena lección le estás dando!", "Violador, cabrón!", "Esto habría que hacérselo a todos y luego caparlos!", "Cagüen la puta, este año sí que merecen la pena las fiestas, ja, ja, ja!", "Qué, ahora no te empalmas, hijoputa!"...
También los hubo avergonzados que prefirieron mirar para otro lado, madres que se largaban corriendo con sus niños, ciudadanos cuya ética le ponía en contra de "esta especie de linchamiento"...
La "juerga" se acabó cuando llegó la guardia civil, pero Valentín estaba satisfecho del resultado. Calculó que habrían visto al violador humillado tres o cuatro centenares de personas, las suficientes para que se enterase todo el mundo y para que el violador no siguiese paseándose por el pueblo con la cabeza tan alta.
( Próximo sábado: otra zurbahistorieta. El lunes continua el culebrón "Uno a uno y sin prisas")
sábado, 8 de marzo de 2014
viernes, 7 de marzo de 2014
Uno a uno y sin prisas ( 43 )
A Madero no le asustaban las películas de terror, todo lo contrario, le procaban risas. Por eso durmió como un bendito aquella noche, aunque no todas las horas que él necesitaba para el buen reposo de su cuerpo o de su mente. Tampoco podría volver a hacer el amor con su mujer al despertarse.
Sonó el móvil, el cual siempre estaba colocado en la mesilla de noche junto al fijo, por lo que pudiese pasar. Antes de pulsar la teclita verde, echo una mirada al despertador. "Las seis... joder!" Aquel número no le era familiar.
- Diga!
- Buenos días, inspector, perdone que le moleste, pero creo que... bueno, usted me dio su teléfono y...
La voz del comunicante sí se le hizo conocida.
- Las seis y un minuto de la mañana, Manolete, creo que tendrás una buena razón para despertarme.
- Pues sí, señor inspector, creo que sí la tengo. Iba a llamar a la guardia civil de aquí, pero he pensado que esto es muy importante, casi seguro que tiene relación con el caso... bueno, con los casos de Joaquinillo y Rogelio.
- Venga, suéltalo ya.
- Se trata de mi jefe, Don Sebastián, lo tengo aquí, al lado mio, pero... de cuerpo presente, osea, presente pero colgado de un árbol.
- No jodas, tu jefe?!
- Sí, señor inspector. Se ha colgado de uno de los árboles que hay al principio del camino que lleva a las ruínas del convento de las monjas, el caminejo por el que le dije a usted que se metía el negro sospechoso.
- Tiene pinta de llevar mucho tiempo ahí?
- Yo diría que sí, parece que ya le está cambiando el color de la cara. Yo creo que lleva colgado ahí toda la noche. Jo, la cara de idiota que se le ha quedado con la lengua ahí... aggg, qué asco, je, je, je!... Perdone, pero es que a mi estas cosas me dan la risa nerviosa.
- Manolete, muchas gracias por colaborar. Estate ahí, pero no toques nada, absolutamente nada, ni pises el terreno de alrededor del muerto, ni permitas que se acerque ninguna persona o animal. Yo llamo ahora mismo al cabo Modesto y al juez y salgo cagando leches para allá, estamos?
- Sí, señor inspector! ( Se puso firme )
"Y sacaré de la cama a los chicos de la científica", pensó Madero.
Manolete se quedó cavilando: "Qué será ahora de mi situación laboral?... Quién heredará la gasolinera?... los acreedores?... Y si le pido al inspector que me recomiende para ingresar en la guardia civil?... Concederán becas para eso?...
( Este culebrón continúa el próximo lunes. Mañana un relato corto: "El pájaro en la jaula" )
jueves, 6 de marzo de 2014
Uno a uno y sin prisas ( 42 )
Don Maximino Madero y su esposa, Doña Encarnita, salieron de la Marisquería La Dársena, tras cenar opíparamente a base de marisco y un buen vino de la tierra, y se dirigieron por el Paseo de la Mar hacia los minicines Cantabria.
Atardecía con cielo rojo de tecnicolor descendiendo hacia el horizonte; la brisa marina era fresquita, agradable, pero obligaba a vestir jersey; los yates de los ricachones, los pesqueros de bajura y las motorillas se mecían en aguas mansas de la dársena y otros puntos de la bahía, protegidas por el imponente rompeolas; la luz del faro giraba lenta como un tiovivo infantil.
Esto era Lobodoiro en el mes de Julio, inicio de un verano que prometía ser dulce, eso sí: con algunas tormentillas. Las lluvias nunca faltan en la verde y montañosa Cantabria.
A medida que se acercaban a la zona de los cines, el bullicio de veraneantes y cinéfilos aumentaba. También vieron grupos de personas arremolinadas en torno "estrellas" que posaban ante las cámaras de los fotógrafos o plasmaban sus firmas en cualquier papelillo con disimulada paciencia y el narcisismo necesario.
De pronto, el matrimonio se llevó una grata sorpresa.
- Coño, Encarnita, mira ese de ahí, a ese!, no le reconoces?
Con una sonrisa muy abierta se les acercó aquel hombre que también les había reconocido a ellos.
- Coscojuela, amigo!
- Madero, Encarnita, je, je!, cómo va esa vida?!
Apretones de mano y sonrisas entre viejos amigos, aunque no exactamente colegas. Coscojuela era inspector, pero de la policía municipal. ( Ver el relato en tres episodios "El tendero letal" )
- Nosotros vivimos aquí, yo trabajo en esta comandancia, pero lo tuyo es una sorpresa, puñetas!
- Pues es el primer año que veraneo en Lobodoiro y me está gustando un montón. El año que viene repito, ya lo verás, ja, ja, ja!
Charlaron precipitadamente, pues al matrimonio se les hacía tarde y no les gustaba molestar al publico después de iniciada la película. Intercambiaron los teléfonos y quedaron en verse otro día. Y en el momento de despedirse fueron sorprendidos por un gentío que se echaba encima de un famoso. Este corría intentando esquivar a los fans, pero enseguida se detuvo y los "acosadores" le rodearon.
- Coño, y ese quién es? - preguntó Madero - Atrayendo tanta atención, debe tratarse por lo menos de Robert de Niro.
- Ahora te lo cuento, Madero - Y Coscojuela se acercó al grupo, poniéndose ligeramente de puntillas para descubrir la identidad del famoso.
- Te vas a reír, colega, je, je!... Es el "famosísimo" Victoriano Valdeminguilla, que ahora hace papelitos en películas. Te suena el nombre?
- Coño, sí, el que terminó por su cuenta con la pesadilla del asesino de ancianas.
- El mismo, ahí lo tienes, ja, ja, ja!, un friki más en el firmamento de estrellas cinematográficas rutilantes, ja, ja, ja!
( Continuará )
( Victoriano Valdeminguilla es uno de los personajes centrales de culebrón blogueril "Un asesino como los demás", original de Mencigüelo Mejillón )
miércoles, 5 de marzo de 2014
Uno a uno y sin prisas ( 41 )
Todo bien, mi teniente?
- Todo bien, Jiménez, este capullo ya no nos va a molestar.
Decidió no comentarle a su subordinado la bravuconada final del periodista, precisamente porque la consideró eso, una bravuconada, una salida de tono para mosquearle. Aunque lo cierto es que, en parte, lo había conseguido. "Será posible que este desgraciado tenga alguna información sobre los asesinatos?... No, no creo que sea tan imbécil como para ocultar información y encima decírmelo. Sabe que se arriesga a una condena"
El día siguiente amaneció esplendoroso, cielo azul intenso y una temperatura agradable, no demasiado calor, como muchos días bonacibles del estío en la Cornisa Cantábrica. Para el inspector Madero fue un día esperanzador, pues a la tranquilidad actual que le brindaba el verse libre del periodista degenerado, se sumaba una buena noticia del agente especial Morris: Ya había conseguido identificar a la novia en Veracruz del presunto asesino de Joaquinillo, Nelson Caldera. La mujer, cuyo nombre era Angeles Gutiérrez, estaba en paradero desconocido, pero en breve alguien iba a proporcionarle fotografías suyas, y en cuanto este las escanease, las recibiría en sus ordenadores la Guardia Civil.
Se ilusionó Madero ante la halagüeña posibilidad de disponer de un hilo del que tirar. Si la tal Angeles Gutiérrez había convivido con Nelson Caldera, quizá podría aportar algo sobre el motivo del viaje de este a España y de su extraña incursion en Valdurriales. Podría realmente?... o era ajena a las "andanzas internacionales" de su novio?
Su buen estado de ánimo le impulsó a tomar del brazo a su mujer e irse a cenar a la Marisquería La Dársena, y después a ver una película del festival en los multicines Cantabria, y terminarían pasando una buena noche de matrimonio feliz entre sábanas, pues a fin de cuentas el día siguiente era domingo y podia permitirse un respiro en su trabajo.
Aunque la vida de un agente está expuesta a mil imprevistos con sus respectivas emociones, en esos momentos el inspector estaba lejos de imaginar que le iban a chafar sus dulces sueños de madrugada. Una serie de acontecimientos nuevos iban a producirse enseguida.
( Continuará )
martes, 4 de marzo de 2014
Mañana intentaré publicar el episodio 41.
Causas ajenas a mi voluntad ( Por ejemplo: una biblioteca cierra sin avisar ) me impiden hoy publicar el episodio correspondiente del culebrón "Uno a uno y sin prisas" Disculpen las molestias y permanezcan atentos a la pantalla. Gracias!
lunes, 3 de marzo de 2014
Uno a uno y sin prisas ( Episodio 40 )
Disco Pub Hollywod
En el disco pub Hollywood de Lobodoiro se mezclaba la gente "finolis" con un algunos artistas locales, pintores, poetas, músicos y actores. Este era también el ambiente de copeo preferido por Alfonso Paz. Y allí fueron a buscarle Madero y Jiménez, "sin cita previa"
"Acojonar al bicho en su propio ambiente es lo más efectivo", pensaba Madero con su cerebro práctico de guardia civil.
Paz se había acomodado junto a la barra con un gin-tonic, sin compañía humana. No vio a los detectives hasta que ya los tuvo encima.
- Con usted quiero hablar yo, caballero. - soltó el inspector en tono duro. El sorprendido plumilla reaccionó titubeante.
- Usteeed dirá...
- Sígame, por favor, aquí hay mucho ruído.
En efecto, la música pachanguera estaba demasiado alta para sostener una conversación que no fuese a grito pelado.
"W.C. HOMBRES"
Llegaron a los aseos de caballeros y Jiménez se quedó en la puerta para cortar el paso a quien decidiese entrar allí en ese momento. Ya en el interior, el periodista trató de sacar pecho.
- Espero que no vaya a extralimitarse en sus funciones conmigo, inspector, conozco mis derechos.
- No, solo quiero advertirle que deje de tocarme las pelotas en su periódico. Hoy ha aparecido otro artículo suyo poniendo en tela de juicio mi trabajo y se ha permitido llamarme "Torrente"
- En dónde está su sentido del humor, inspector?
Antes de responder, le alzó por las solapas y le colocó de patitas en un urinario.
- Mi sentido del humor me lo reservo para el trato con la gente que merece la pena, no con la gentuza. Me entiendes, piltrafa?
Con el miedo reflejado en sus ojos, impotente ante la arremetida del inspector, pues la corpulencia de este era una seria amenaza para un hombre escuchimizado como él, aún sacó fuerzas para protestar.
- Denunciaré esta agresión a sus superiores, denun...
- Cállate, monicaco!... Ni vas a denunciarme ni vas a escribir más libelos contra mi. Una preguntita: Qué me puedes decir de tu relación con un niño de trece años?... A los padres del chaval les gustaría saberlo, no crees?
Pederasta cazado.
- Eso es una infamia, no puede demostrarlo!
- Ah, no?... Je, je, je!... Y si te digo que uno de mis hombres te cazó ayer con el niño en el bosquecillo que hay detrás del castillo de San Andrés?... He visto esa grabación y es repugnante.
El periodista se quedó sin palabras. Madero lo sacó del urinario para despedirle.
- No quiero volver a verte con el crío, entendido?, ni con ese ni con ninguno. Venga, largo!... Ah, y felicidades por el maravilloso artículo sobre las actrices "piadosas". Te ha "untado" el representante de alguna de ellas o te has dejado dar por el culo?... Venga, fuera de mi vista, marrano!
No se esperaba el inspector que aún reaccionase aquel espantajillo, pero de un orgullo herido se puede esperar cualquier cosa:
- Usted no tiene ninguna pista sobre los asesinatos de Valdurriales. Yo sí la tengo!
( Continuará )
En el disco pub Hollywood de Lobodoiro se mezclaba la gente "finolis" con un algunos artistas locales, pintores, poetas, músicos y actores. Este era también el ambiente de copeo preferido por Alfonso Paz. Y allí fueron a buscarle Madero y Jiménez, "sin cita previa"
"Acojonar al bicho en su propio ambiente es lo más efectivo", pensaba Madero con su cerebro práctico de guardia civil.
Paz se había acomodado junto a la barra con un gin-tonic, sin compañía humana. No vio a los detectives hasta que ya los tuvo encima.
- Con usted quiero hablar yo, caballero. - soltó el inspector en tono duro. El sorprendido plumilla reaccionó titubeante.
- Usteeed dirá...
- Sígame, por favor, aquí hay mucho ruído.
En efecto, la música pachanguera estaba demasiado alta para sostener una conversación que no fuese a grito pelado.
"W.C. HOMBRES"
Llegaron a los aseos de caballeros y Jiménez se quedó en la puerta para cortar el paso a quien decidiese entrar allí en ese momento. Ya en el interior, el periodista trató de sacar pecho.
- Espero que no vaya a extralimitarse en sus funciones conmigo, inspector, conozco mis derechos.
- No, solo quiero advertirle que deje de tocarme las pelotas en su periódico. Hoy ha aparecido otro artículo suyo poniendo en tela de juicio mi trabajo y se ha permitido llamarme "Torrente"
- En dónde está su sentido del humor, inspector?
Antes de responder, le alzó por las solapas y le colocó de patitas en un urinario.
- Mi sentido del humor me lo reservo para el trato con la gente que merece la pena, no con la gentuza. Me entiendes, piltrafa?
Con el miedo reflejado en sus ojos, impotente ante la arremetida del inspector, pues la corpulencia de este era una seria amenaza para un hombre escuchimizado como él, aún sacó fuerzas para protestar.
- Denunciaré esta agresión a sus superiores, denun...
- Cállate, monicaco!... Ni vas a denunciarme ni vas a escribir más libelos contra mi. Una preguntita: Qué me puedes decir de tu relación con un niño de trece años?... A los padres del chaval les gustaría saberlo, no crees?
Pederasta cazado.
- Eso es una infamia, no puede demostrarlo!
- Ah, no?... Je, je, je!... Y si te digo que uno de mis hombres te cazó ayer con el niño en el bosquecillo que hay detrás del castillo de San Andrés?... He visto esa grabación y es repugnante.
El periodista se quedó sin palabras. Madero lo sacó del urinario para despedirle.
- No quiero volver a verte con el crío, entendido?, ni con ese ni con ninguno. Venga, largo!... Ah, y felicidades por el maravilloso artículo sobre las actrices "piadosas". Te ha "untado" el representante de alguna de ellas o te has dejado dar por el culo?... Venga, fuera de mi vista, marrano!
No se esperaba el inspector que aún reaccionase aquel espantajillo, pero de un orgullo herido se puede esperar cualquier cosa:
- Usted no tiene ninguna pista sobre los asesinatos de Valdurriales. Yo sí la tengo!
( Continuará )
sábado, 1 de marzo de 2014
La Bella Durmiente violada.
Era un sueño y ella se veía desde fuera, durmiendo, dormida, soñando con un príncipe azul, el príncipe que vendría a despertarla con un beso de amor apasionado, porque eso era lo que el hada buena dijo que iba a suceder.
El beso del príncipe azul rompería el encantamiento del hada mala. Ella era la princesa del cuento, la bellísima princesa de cabellos de oro, cutis blanco sonrosado y ojos azules como el color del cielo de la primavera murciana. Unos ojos que ahora permanecían cerrados esperando el momento de abrirse para contemplar al príncipe azul solícito ante ella, postrado ante ella, rendido de amor ante ella!
Y el príncipe llegó, y el corazón anhelante de la durmiente detectó la principesca y varonil presencia al momento. Oh, él esta allí!, por fin había llegado!
Aguardó a su beso henchida de gozo. No le veía físicamente porque sus ojos seguían cerrados, pero podía percibirle extrasensorialmente. Estaba muy cerca, a poquísimos centímetros de ella. Se había bajado de su caballo y la miraba embelesado.
Pero de pronto sucedió algo muy extraño, algo que no encajaba con lo que el hada había pronosticado. El príncipe rasgó su vestido hasta desnudarla y después se bajó sus calzones. Se echó sobre ella como una fiera. La beso, sí, pero con un deseo lascivo, brutal, sádico, mordiéndola, metiéndo la lengua en su boca y una verga muy dura en su vagina, mordiendo sus pechos, sus pezones... La causaba un inmenso dolor. Gritó la aterrada durmiente.
- No, no!... Por favor, déjeme!... déjeme!
La princesa se despertó. El corazón seguía latiéndole con fuerza. "Dios, qué horrible pesadilla!"
Desde ala otra cama, a unos pocos metros de la suya, el príncipe preguntó:
- Qué te pasa, Leti, cariño?... Has tenido una pesadilla, no?
Suspiró antes de responder.
- Ya está, sí, sólo ha sido un sueño malo. Duérmete, Felipe.
Y pensó: "Cómo le digo yo a este, tal y como está la relación matrimonial, que en la pesadilla me violaba un príncipe canalla?"
( Inspirado en el cuento de la Bella Durmiente - antes de que Walt Disney lo dulcificase para los niños - en el que la protagonista es violada por un rey )
( El próximo lunes continúa el culebrón "Uno a uno y sin prisas" con nuevas sorpresas. Será una semana de felices encuentros y algún muerto más. De vez en cuando publicaré algún cuento o relato breve para animar más el blog. Próximo sábado: "El pájaro en la jaula" )
( Gracias a todos por estar ahí, a los silenciosos y a mi amiga Teresa Coscojuela )
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