- Todos los hombres sois iguales, Paco. En cuanto veis a una fresca de esas, se os van los ojos detrás de ella.
- Mira, mujer...
- Que no me interrumpas, caray!, estoy hablando yo y me vas a escuchar. Acaso te piensas que no me he fijado en las miraditas que la echabas y en lo tierno que te ponías?... Se te caía la baba, Paco, se te caía la baba!
- Es que...
- Que no me interrumpas, diantre!... Mira, primera y última vez que ese putón visita España. No quiero volver a ver a Eva Perón ni en pintura. Antes prefiero que invites a la Pasionaria, entendido?
- Sí, Carmen, sí.
( Inspirado en varios parlamentos del libro "Los años del miedo" de Juan Eslava Galán, entre ellos este pie de foto: "Evita en un gesto característico que concita el entusiasmo de las masas. Doña Carmen, a su lado, tuerce el gesto e intenta disimular su fastidio y la humillación que le produce servir de telonera a la diva argentina" )
Desde el pasado jueves día 24 falta de su domicilio Don Godofredo Campochurra Garbanzosa. Tiene sus facultades mentales perturbadas, colmillos muy vistosos, tez muy pálida, ojos de mirada muy penetrante y usa una capa negra muy larga.
Cumplió 50 años recientemente aunque él afirma que tiene 217 y tres meses. Puede resultar peligroso, sobre todo para las doncellas, pues le gusta chupar la sangre de las mozas virginales más que a Torrente hacerse pajillas compartidas en un coche.
Si usted es virgen no permita que se le acerque Don Godofredo porque de un solo mordisco puede convertirla en una "no muerta", y sepa usted que ser una "no muerta" es algo tan espantoso como ser Ana Botella hablando en inglés o Ana Mato defendiendo su honradez.
Si alguno de mis amables lectores que están leyendo esto se encuentran a Don Godofredo por ahí, hagan el favor de llamar urgentemente al GVME, ( Grupo Violento de los Mozos de Escuadra ) son los únicos que pueden reducirle.
Una pelea entre bandas callejeras peligrosas alteró la paz ciudadana de aquella mañana de Octubre y puso muy nerviosa a la policía.
Carlos escapó gracias a sus ligeras y largas piernas y al instinto de conservación que siempre le acompañaba.
Entró rápidamente en el portal de un edificio viejo que parecía abandonado y subió por una crujiente escalera de madera. Oyó las sirenas de varios coches patrulleros que pasaron sin detenerse. No le habían visto.
Dio un puntapié a la puerta del primer piso y entró en la vivienda. Se sorprendió, no estaba abandonada, pero era tal su agotamiento que se tumbó en una cama y a los pocos segundos ya estaba dormido.
Estela se llevó la gran sorpresa de su vida: un muchacho joven y hermoso yacía sobre la cama que ella ocupaba en el piso. La chica compartía el cuchitril con varias paisanas, pero estos días se hallaba sola porque sus compañeras habían viajado a una feria muy importante con el top manta. Ella trabajaba como camarera en una cafeteria de barrio, pues hablaba mejor el español que cualquiera de sus amigas. Su pena era que aún no podia ejercer el oficio que aprendió y ejerció en su tierra: enfermera.
Sin embargo, aquella tarde hizo "sus primeras prácticas" en España, curó las heridas superficiales del muchacho joven y hermoso. Este, aunque se despertó varias veces, volvió a caer en un profundo sueño, pues su agotamiento era enorme. Mezclaba realidad y pesadillas: la policía, los anarquistas, aquella mujer... aquella mujer que estaba curándole.
Estela le susurró palabras cariñosas, como queriendo evitar con su dulzura verbal los sueños que atormentaban al chico. E incluso estuvo tentada de besarle. Oh, era tan hermoso aquel muchacho... no se merecía sufrir!" Pensó que a lo mejor se estaba enamorando, qué locura!, pero el muchacho era tan guapo que no le hubiese importado.
A primeras horas de la noche, Carlos se despertó del todo. Vaya, la mujer del sueño era una realidad. Ella le contó que le había curado las heridas y que no llamó a un medico por no considerarlo necesario, pero que él haría bien en dejarse examinar en un hospital o al menos en un centro de salud.
Lo que ocurrió a continuación le heló la sangre a Estela: El hombre joven y hermoso se dirigió a la puerta con intención de abandonar el domicilio, pero antes miró a la chica con unos ojos que combinaban la locura y el desprecio más absoluto hacia un ser humano.
- No tenías que haberme puesto las manos encima, sucia negra!... Maldita negra de mierda, vuelve a la puta selva de donde viniste!
No contento con sus palabras la propinó un puñetazo que la hizo tambalearse y caer sobre el piso.
Estela era una emigrante nigeriana que trataba de subsistir en España y enviaba regularmente algo de dinero a su humilde familia.
Carlos era un neonazi, el tipo más abominable de fanático que puede existir.
Hay relatos en los que se hace imposible escribir un final feliz y este es uno de ellos. Quizá alargando la historia... quizá dentro de las 200 páginas de una novela... bien pagado por una editorial... podría engañar a los lectores.
Diez enormes diferencias entre la visita en topless o con metralletas al Parlamento.
Las activistas de Femen llevaban una pintada en sus cuerpos: "El aborto es sagrado"
Tejero es un aborto golpista.
Las de Femen mostraron sus hermosas tetas.
Tejero dijo: "Se sienten, coño!"
Las chicas de Femen fueron expulsadas al momento por peligrosas.
Tejero era un asqueroso que permaneció un montón de horas molestando.
Los diputados no apartaron la vista de las mujeres de Femen.
Los diputados se escondieron debajo de sus escaños ante las ráfagas de ametralladora de los tejerianos.
Las mujeres de Femen alegraron los cojoncillos de más de uno.
Los golpistas acojonaron a casi todos los presentes.
Las feministas mostraron sus encantos por la causa.
Los picoletos franquistas mostraron su odio hacia la Democracia.
El Rey intervino para frenar a Tejero, Miláns y Armada.
Al Rey le hubiese encantado parlamentar con las feministas una a una, aunque necesitase desplazarse con el andador hasta el Parlamento.
La imagen del mostachudo golpista con su pistola en la mano es una vergüenza para España.
La hermosa imagen del topless feminista sólo avergüenza a obispos y meapilas.
Las tetas de las chicas Femen eran auténticas.
Los "cojones" de Tejero es un orgullo imbécil de fachas, pues enfrentarse con armas a ciudadanos indefensos es más bien una cobardía.
Las chicas de Femen son hijas de nuestra sociedad y de sus inquietudes.
Tejero es un hijo de puta.
Nada, que aquí no hay princesa!
Le costó un rato atraparla porque se movía ligerísima de una punta a otra de la habitación. Ninguno de los juguetes que funcionaban a pilas conseguía esa velocidad supersónica y esos giros bruscos inesperados. Pero, por fin, la atrapó.
- Ya te tengo, cuca!
La alzó en su manita mientras el bichillo repulsivo ( para él no ) se resistía poniendo en danza frenética sus cortas patitas. Se la acercó a la boca y al principio sintió el cosquilleo de sus antenas en la nariz y en los labios. La cuca sufría lo indecible al sentirse alejada del suelo y atenazada por aquel monstruo horrible, en realidad por los deditos del pequeño monstruo: Dani, de cinco añitos.
La besó. La cuca se aterrorizó del todo porque pensaba que iba a ser devorada. Volvió a besarla.
- Bah, no se convierte en princesa!... Manolín es un mentiroso!
Dejó en libertad a la victima y esta huyó pitando en busca de su libertad. Se planteó como cuestión urgente pedirle a mama que pusiese pilas nuevas a los juguetes para que corriesen más que las cucas.
Béndita inocencia!
Un velatorio no deja de ser un velatorio por muy mayor que sea la difunta o el difunto y por muy esperada que fuese su muerte "tras una larga y penosa enfermedad" También hay tristeza y algunas lágrimas para los que "ya se tienen que ir" Pero Manolín, de cuatro añitos, destacó enseguida de entre los deudos de aquel velatorio. Le pidió a su mamá que le aupase para ver de cerca a la abuelita. Esta accedió a pesar de su sentimiento de rechazo no exteriorizado a que el niño estuviese tan cerca de la cara de la muerte. Y cuando ya le tenía a unos centímetros del rostro cerúleo de la finada, Manolín se impulsó hacia esta y la estampó un sonoro beso en la boca.
La mama se quedó horrorizada. La tía Benita, que también había visto el gesto del niño, puso una sonrisa de "bueno, son cosas de críos" Y entonces Manolín gritó:
- Mamá, no se despierta la abuelita!... Tenía que despertarse por mi beso, verdad?
La tía Benita musitó:
- Bendita inocencia!
Epílogo
Manolín se dirigió muy enfadado a Dani:
- Eres un mentiroso, la abue no se ha despertado con el beso!
A lo que replicó Dani:
- Y tú eres más mentiroso, la cuca no se ha convertido en princesa. Mentiroso!, mentiroso!, mentiroso!...
- Tú más!, tú más!, tú más!...
Octubre de 2.013, Hotel Coscojuela Palace, Barcelona.
Se había creado una gran expectación ante la rueda de prensa en la que el gran autor de bestsellers, Angel Aguirremendieta, iba a presentar su duodécima novela: "Crimen perfecto sencillito" Aguirremendieta seguía siendo un autor de éxito en una época en que las ventas de libros iban de capa caída a pesar de los esfuerzos y disimulos de las editoriales por demostrar lo contrario. Unos pocos autores españoles privilegiados captaban la atención de la masa de lectores avida de emociones literarias: Arturo Pérez Reverte, Julia Navarro, Rosa Montero, Bernardo Atxaga, Jerónimo Tristante, Andreu Martín... y, por supuesto, el hombre que ahora atraía la atención de las cámaras y los micrófonos en el salon de actos del Coscojuela Palace.
Angel Aguirremendieta se había convertido también en un objetivo de los insaciables paparazzis por sus romances con conocidas actrices y presentadoras de television.
- María José Molinero de Tele Corazon. Es cierto que está saliendo con la actriz portuguesa Lucía Do Castelo?
- No voy a responder a esa pregunta, la rueda de prensa ha sido convocada para hablar de mi ultimo libro, lo siento.
- Tenemos una audiencia de casi tres millones de espectadores y ellos quieren saber sobre...
- Pues lo siento mucho por sus casi tres millones de espectadores, pero tengo por costumbre no hacer declaraciones sobre mi vida privada. Siguiente pregunta.
- Ladislao Peñaranda del Noticiero Burgalés. Es una constante en sus novelas que los crímenes no se resuelvan y los asesinos sean personajes carismáticos. Usted siempre trata de que el lector se identifique con el asesino. Cree que esto es bueno para la formación moral de los que le leen?
- Yo no soy moralista ni represento a ninguna confesión religiosa. Mi oficio es vender libros después de disfrutar escribiéndolos, y la literatura no tiene porque seguir pautas éticas o morales de ningún tipo. Creo que los lectores son lo suficientemente maduros para diferenciar lo que es la vida en la calle de lo que es la vida en las páginas de un libro.
- Jesús Valdivieso de El Periódico del Prat. El protagonista de su última novela se llama Angelín y es un niño asesino. A usted le llamaban Angelín cuando era un niño. Hay alguna connotación autobiográfica en esta novela?
El escritor carraspeó ligeramente y mantuvo un silencio de varios segundos mientras observaba con mirada socarrona al periodista. Al final habló en un tono irónico dirigiéndose a todos los congregados:
- Creen ustedes que yo soy un asesino?
Las carcajadas de los periodistas premiaron la respuesta del ingenioso autor.
Pero Jesús Valdivieso era un hombre inteligente y ya sabía que la respuesta a su pregunta iba a ser una agudeza del entrevistado. El plumilla buscaba un buen titular y lo había conseguido: "Creen ustedes que yo soy un asesino?"
La respuesta era obvia: "desde luego que no" Cualquier persona podría responderle: "Usted es un creador de ficciones, la sangre derramada solo está en las novelas que escribe" Una gran mentira, por supuesto, como todo lo que es literatura, pero en este caso con aires de verdad absoluta.
Don Glorialdo se revolvió en su tumba a pesar de tener toneladas de escombros y tierra encima.
Odiaba el colegio, pero amaba la lectura, sus lecturas. Con 14 años ya había leído casi todas las historias de Sherlock Holmes y un buen número de aventuras de Sandokán. Ellos eran sus maestros, Conan Doyle y Salgari, y no el sádico de Don Glorialdo. Angelín quería ser escritor de mayor.
Entró en el aula aprovechando que no había nadie por ser la hora del recreo, y sustrajo la vara de avellano de Don Glorialdo, la maldita vara que utilizaba para marcarles a varetazos las palmas de las manos y las piernas. Era parte de la "pedagogía" de aquellos tiempos, "la letra con sangre entra", junto con las asignaturas de religión y "formación del espíritu nacional"
Angelín tiró la vara al río. Sabía que al día siguiente Don Glorialdo acudiría al avellanar para proveerse de otra flexible y terrorífica vara. La mente "literaria" de Angelín había urdido un plan para librarse de su odioso profesor por los siglos de los siglos, amén. El introvertido adolescente ya odiaba como un adulto y tenía ideas propias para matar.
Don Glorialdo seleccionó la vara que le pareció más apropiada para su infanticida actividad, luego la cortó, no sin esfuerzo, y emprendió el camino de regreso al colegio, y entonces reparó en el mocoso que le observaba con descaro.
- Aguirremendieta, qué hace usted aquí, tan alejado del patio de recreo?!... Eh?!... Vaya, no me quiere contestar, qué bonito, eh, qué bonito!... Venga aquí ahora mismo, que va a estrenar esta vara de avellano!
Sabía la criatura que ya no iba a ser castigado por el monstruo docente, así que no tuvo reparo en burlarse de él.
- Ven tú a cogerme si te atreves, marica de playa!
- Pero... será posible tanta desfachatez?!... Ahora verás tú, Aguirremendieta!
El mal maestro inició la persecución del indomable alumno, vara en ristre y amenazándole con miles de castigos "ejemplarizantes"
Angelín llegó hasta la zona frondosa de argomas y hortigas y comenzó a bordearla por la parte más cercana al eucaliptal. Esta zona le era desconocida al maestro por no haber nacido en el pueblo ni vivir en él. ( Venía todos los días en su 600 desde la ciudad )
El rebelde se movió con mucho más cuidado al aproximarse al "punto crítico", pensando a cada paso en dónde ponía los pies. Por fin llevó a la bestia hasta donde se había propuesto. Y la bestia se creció en su orgullo al tenerlo tan cerca.
- Ya te tengo, animalejo, ven aquí!
Iba a echarle la mano al cuello cuando sintió que la maleza le engullía como si se tratase de arenas movedizas, pero a cámara rápida, todo sucedió en un plisplás. Veinte metros más abajo se encontró con la muerte, no en vano aquello era conocido como "la hoya de la muerte" En el fondo de la gran hoya yacían los cadáveres de burros viejos, perros maltratados y vacas enfermas no aptas para el consumo. Ultimamente habían arrojado los cuerpos de cinco cerdos afectados por la peste porcina africana que invadía España. Así que Don Glorialdo terminó sobre un colchón de viejos huesos y nuevos inquilinos en estado de descomposición.
El pequeño asesino volvió a colocar en su sitio los letreros que advertían del peligro, hundiendo en tierra el grueso palo que los sostenía. Seguidamente paso una bayeta por los letreros borrando sus huellas dactilares. "Elemental, querido Watson, je, je!" No se imaginaba la gran suerte que iba a tener porque nadie pensaría en acercarse allí a echar un vistazo, o quizá se lo pensaron y lo descartaron por considerar imposible que un digno maestro hubiese terminado en un lugar tan macabro.
Un par de semanas más tarde acertaron a pasar por allí el Sebastián y su sobrino Nemesio.
- No empieces con la misma cantinela, Nemesio, cómo se va a caer un tío ahí, joder?!, es que un maestro de escuela no sabe leer los letreros? Además, porqué coño iba a querer andar entre las zarzas?
- Y si le han tirado?
- Joder, ves tú muchas películas! Mira, si la guardia civil no ha venido por aquí, ellos sabrán porqué. Y no se te ocurra ir a darles ideas porque ellos no van a bajar, eso te lo aseguro, nos obligarán a los del pueblo, como hacen cuando se quema el monte, que somos nosotros los que tenemos que apagarlo. Y poniéndonos en lo peor, Nemesio, si ese tío ha caído ahí, nadie le va a devolver la vida, así que quédate tranquilo.
Un montón de años después, cuando estaba en apogeo el boom de la "burbuja inmobiliaria", la zona en la que se ubicaba "la hoya de la muerte" fue recalificada, pasando de zona rural a ser zona urbanizable, y todo para beneficio y disfrute de media docena de especuladores. "La hoya de la muerte" fue cubierta de tierra y pedruscos para poder edificar encima, quedando definitivamente sellada la "cámara mortuoria" del maestro Don Glorialdo.
Pero, qué fue de Angelín?... Si les interesa saberlo, mañana tendrán ustedes cumplida respuesta en la parte final de este relato. Gracias por su atención.