martes, 6 de mayo de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 82 )








( Panorámica de Manchester City )


Celia Sanfelices y su amiga la estilista Conchita Ciprés, habían decidido resarcirse, tras una jornada extenuante embarcadas en los preparativos de la gran gala homenaje a Renata Otolina, con una suculenta comida a base de pasta y otras delicias de la gastronomía italiana. La pequeña e hiperactiva Conchita, 1'50 de estatura y mucho nervio, como Teresa Coscojuela, la insigne creadora de La Capitana Indestructible, había supervisado el trabajo de sastras, peluqueras y maquiladoras, centradas unas en los cuatro vestidos de fantasía que luciría la gran diva durante la gala, y otras idem de idem en los bailarines y bailarinas.
Celia Sanfelices supervisó el resto: cada butaca con el nombre del invitado correspondiente; luminotecnia, sonido, decorado... dando las pertinentes órdenes a los técnicos y corrigiendo fallos continuamente; ensayos con Renata Otolina vestida con cada uno de los cuatro trajes... En fin, un típico "quebradero de cabeza" para una mujer siempre competente y exitosa en su trabajo.
El Concejo de Salford rendía un merecido homenaje a la gran estrella internacional, la que había triunfado clamorosamente con el film "Las Brujas de Salford", acaparando un montón de premios, y el último nada menos que la prestigiosa "Anchoa de Oro" en el Festival de Cine de Terror de Lobodoiro.
"Qué patética y cambiante puede ser una vida humana!"- había reflexionado Renata Otolina en uno de sus muchos momentos de tristeza oculta, jamás exteriorizada - "Qué distinto fue mi primer contacto con las anchoas de ese pueblo y qué terrible la experiencia vivida con algunos de sus habitantes!"

- Celia, hija, o son visiones mias o tu no le quitas los ojos de encima a uno de los hombres de aquella mesa del fondo!... Je, je, te gusta el jovencito, eh?!
- Pues no, no me gustan tan jóvenes. ( El "jovencito" era Jiménez ) Conchita, por favor, no mires tú!
- Ji, ji, vale, vale!
El sorpresivo encuentro con su amante cántabro le tenia a ella intrigadísima. El hizo un gesto elocuente en cuanto la vio, como advirtiéndola de que no se acercase. Posiblemente sus compañeros de mesa también eran policías y se traían algo importante entre manos. Pero qué hacía un guardia civil de Cantabria en Manchester?... o cuatro guardias civiles?

Madero decidió que debía actuar rapidamente para evitar que Celia alertase sin querer a Renata Otolina ( "Contando con que Renata Otolina no esté alertada ya", pensó ) Tras excusarse ante sus compañeros, se dirigió a los aseos. Escribió el siguiente SMS en su móvil: "No le digas a tu amiga que somos polis. Me gustaría verte dentro de una hora en mi habitación, Hotel Albión, 307. Confírmame"
Dos deseos, dos objetivos muy claros: Cerciorarse de que Celia no iba a comentar a su gente que había visto policías españoles en Manchester, y gozar una vez más de la calidez y la lujuria de aquel cuerpazo que le volvía loco. La respuesta no tardó en llegar:
"O.K.!, darling, nos vemos!"
Estaba fatigadísima por sus muchas horas de currelo, pero seguro que se motivaba en la cama con "su hombre" A Conchista Ciprés le dijo una mentira piadosa para saciar su curiosidad:
- Es un gaitero escocés que conocí el año pasado, cuando estuvimos en el festival de Glasgow.
- Uy, chica, cuéntame, cuéntame!
- Bueno, pues... es una máquina follando!
Las risas de las dos amigas llegaron hasta la mesa de los polizontes.

( Continuará )


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Una zurbahistorieta para el martes.

Contubernio judeo masónico

Remigio, el edecán de Su Excelencia el Generalísimo, ignoraba la razón por la cual el poderoso Jefe del Estado había decidido aquella mañana vestirse con las galas de Capitan General.
El fidelísimo subordinado cumplió sin rechistar con su labor de vestir a Su Excelencia, concluyendo con las botas, el fajín y el espadón. Y en llegando a este punto, el Vigía de Occidente dirigió su acerada Mirada al fiel lacayo y le habló:
- Remigio...
- Sí?... Decidme Ex... Excelencia...
Balbució Remigio y temblábale la voz y las piernas.
- Usted cree que Valdivieso es masón?
- Pues... eh... no sé, yo... no lo sé, Excelencia.
El Salvador de la Patria era objeto de fenómenos inexplicables: atravesaba puertas dimensionales como quien no quiere la cosa, asistiendo a escenas de otras épocas y de otros mundos. Obviamente, Jesús Valdivieso aún no había nacido ni existía El Periódico del Prat.
En ese momento irrumpió en la estancia Doña Carmen en camisón.
- Carmencita, se puede saber qué haces todavía sin vestir?
- Paquito, soy yo la que tengo que preguntarte a ti a santo de qué te has vestido de gala?
- Como que a santo de qué me he vestido de gala?... Pues para presidir los actos delo 18 de Julio, conmemoración de nuestro Glorioso Alzamiento Nacional.
- Ay, Dios mio, qué cabeza tienes!... Hoy es 18 de Junio, de Junio, con ene!, no de Julio!... Ay, Virgen Santísima!... Remigio, desvista a Su Excelencia.
- Sí, Señora.
Hízose un silencio sepulcral de Valle de los Caídos en día de cerrado al público, mientras Remigio se afanaba en desvestir al Generalísimo, iniciando el empeño con el fajín, el espadón y las lustrosas botas.
Acomodó Doña Carmen sus fláccidas posaderas en un vetusto sillón que otrora acogiose otras muy distinguidas nalgas, las de Fernando VII, y contempló con resignación al hombre viril de su vida. Este le devolvió la mirada y preguntó:
- Carmen, crees tú que mis fallos de memoria se deben a un contubernio judeo masónico?
- Paco, por Dios, déjate ahora de contubernios y tómate las medicinas!
- Oiga, Remigio, no será usted rojo, verdad?, porque lo mando a fusilar ahora mismo.
- Hoy estás imposible, Paco. Te dejo, me voy con unas amigas a atracar una joyería.
- No pensarás salir por ahí en camisón?
- No, ahora me visto. Remigio, aparte esa espada, a ver si se va a cortar Su Excelencia.
- Sí, señora.
- No tardes, Carmencita, hoy tenemos programa doble de cine: El Cid y Marcelino, Pan y Vino. Me han dicho que en una de estas dos películas sale Jesucristo. Y yo salgo en el NODO, inaugurando El Periódico del Prat. Oh, a ver si va a resultar que Valdivieso es masón!


sábado, 3 de mayo de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 81 )












Hablaron sobre el fulgurante ascenso del Atlético de Madrid, sobre Mourinho y el Chelsea y sobre "La Roja" de Del Bosque. MacAllister, Morris y Madero eran tres apasionados del "deporte rey" A Jiménez sólo le atraía un poquito.
Llegado el momento de los postres y los cafés, hablaron de trabajo.
- Dime, Morris,  - preguntó Madero - por qué se ha aplazado un día la detención y a cuenta de qué han decidido que lo hagamos de esa forma tan rocambolesca?
- Que te responda MacAllister,  a fin de cuentas ha sido él el "ideólogo"
MacAllister también hablaba un español fluído, al igual que Morris, no en vano sus superiores habían decidido que la colaboración fuese "monolingüe" para facilitar el trabajo, pues estaban advertidos de que los polis españoles no hablaban ni una palabra de inglés. Habló MacAllister:
- Aún así, siendo rocambolesca, nos va a resultar mucho más fácil que ir a buscarla a su hotel o prenderla en medio de la calle, pues esta mujer siempre está rodeada de admiradores y flanqueada por su séquito.
- Y al día siguiente ya se complicarían mucho las cosas - terció Morris - Nada más concluir la gala tiene pensado salir pitando hacia el aeropuerto para embarcarse rumbo a su país.
- Y si consigue llegar a Venezuela se nos pone las cosas muy crudas - continuó MacAllister - La gente de Maduro no estará por la labor de colaborar con nostros. Para ellos está mujer es un "ídolo nacional" Se lo tomarían como un "ataque imperialista" contra Venezuela. exigirían juzgarla allí y terminarían absolviéndola. No olvidemos que la Judicatura venezolana es la más corrupta del mundo, les lamen el culo a los bolivarianos.
- Con todos los asesinatos que se cometen allí a diario... - intervino finalmente Madero - a ellos se la traería floja que su "ídolo nacional" hubiese saldado una vieja cuenta en España. Teneis razón, colegas.
Morris sonrió con un cierto descaro antes de hablar:
- "Os lo hemos puesto a huevo" como decís en España. Sólo teneis que llevárosla, je, je!... Tanto el personal del Salford Cinema como los chóferes de la limusina son policías nuestros. Va a ser un secuestro en toda regla, ja, ja, ja!
Madero se quedó helado al ver a la persona que acababa de entrar en el restaurante. "Ella!"

( Continuará )

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La Zurbahistorieta del Sábado


"El Coscorrón"

Felisa era una buena mujer, una buena esposa, una buena madre, una buena vecina... No le faltaba nada de lo bueno. Bueno, sólo el dinero, ejem, ejem!, contando que el dinero sea algo bueno, y aquí nos meteriamos en el farragoso debate de siempre, el del dinero y la felicidad.
Pues Felisa no tenía dinero pero era feliz a su modo, como tantísima gente increiblemente feliz. Felisa asumía estóicamente su condición de "moderadamente pobre", como usted y como yo, amigo lector, porque no creo que yo tenga lectores adinerados.
Felisa sólo tenía un defectillo, o un defecto, o un gran defecto: era cabezona contra la cosa esa del casco para andar en bici. No, no quiero decir que su perímetro craneal fuese excesivo. Felisa era aficionada a la bicicleta y formaba parte de ese colectivo de los "anticasco en la ciudad" Era de la idea de que el uso del casco en la ciudad sólo era una tomadura de pelo del ayuntamiento, y se manifestaba con sus afines a la menor ocasión. "Bueno, pues si me pego un coscorrón es mi problema, coño!", argumentaba Felisa, contando que esto fuese un argumento, pues a lo mejor sólo era una cabezonería.
Y cierta tarde abrileña soleada, yendo Felisa en su bici por el preceptivo carril idem, un camión hizo una maniobra extraña e invadió el susodicho ramal. Felisa se asustó, perdió el control de la bici y se pegó un coscorrón de aúpa contra el lateral izquierdo del pesado vehículo. Un coscorrón mortal, maldita la mala folla!.
El médico del SAMUR que certificó su muerte, dijo que, en el caso de haber llevado casco, posiblemente se hubiese salvado.
Esto tiene moraleja o no?...  Usted cómo lo ve, Doña Leona, porque los demás lectores nunca dicen nada, aunque estén ahí en las estadísticas.

viernes, 2 de mayo de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 80 )











( Panorama de Piccadilly Gardens en Manchester )



Madero y Jiménez ocuparon sus habitaciones en la tercera planta del Albion Hotel de York Street. Se ducharon, deshicieron su escaso equipaje e hicieron tiempo antes de ir a cenar. La primera idea había sido cupar una double room con dos camas grandes, pero el teniente le explicó a Jiménez que él era un gran pedorro nocturno, además de roncador. Una verdad a medias, pues sólo se tiraba los pedos justos y no roncaba muy fuerte, pero era muy celoso de su intimidad. A Jiménez le pareció bien porque a él le apetecía ver por la noche una película de acción, aunque no entendiese el idioma, y Madero sólo se servía de la tele para los informativos, deportivos y debates. Así que no era cuestión de que dos adultos, y además policías y de diferentes graduaciones, se peleasen esa noche por un mando a distancia.
Tras el encuentro en el aeropuerto con Morris y MacAllister y un intercambio rápido de impresiones, habían quedado para cenar en el restaurante "Bella Italia" de Picadilly Gardens. Necesitaban ultimar los detalles, aunque ya estaba casi todo encauzado.
Madero y Jiménez dormirían sólo una noche en Inglaterra. Al día siguiente saldrían con la detenida rumbo a España, tras ser escoltada hasta el aeropuerto. Harían el viaje de regreso, con su presa, en un reactor del Ministerio del Interior. El señor ministro, Don Atilano Valdivieso, quería dar un buen golpe de efecto ante la opinion pública para quitarse la espinita que tenía clavada por la "conducta inmoral" del fallecido director general de la Benemérita, Don Augusto Loroño ( Periodistas sagaces de una television privada acababan de destapar "El gran secreto de las orgías homosexuales de Loroño" ) y para resarcirse por el mal efecto de la tardanza en descubrir a la asesina de Valdurriales. Y la guinda de este pastel era la rueda de prensa que le obligtaba a dar a Madero en el aeropuerto de Barajas. "Nada de Bilbao ni de Santander", arguyó Valdivieso, "esta es una noticia de alcance nacional. Quiero a todos los periodistas como clavos en la Terminal 4 de Barajas y que se enteren de que la Guardia Civil es un cuerpo de seguridad del estado de lo más competente y eficaz"
A Madero no le hacían mucha gracia estos minutos de estrellato, pero trataría de despachar a los periodistas "a la mayor brevedad posible", lo cual no dejaba de ser una de sus especialidades. Una cosa era cierta: el impacto mediático iba a ser enorme dada la popularidad de la presunta asesina.

- Llevo desde ayer dándole vueltas a la cabeza, Jiménez. Esa mujer es muy inteligente. Se creería si le digo que sospecho que nos ha estado utilizando para protagonizar una detención por todo lo alto, je, je, algo así como una apoteosis del género revisteril. "Hala, ahí baja por la gran escalinata la supervedette con sus plumas y lentejuejas. Venga, todos en pie aplaudiendo!"
- Cree usted que ha provocado su detención?
- Estoy empezando a suponerlo, hay algunos detalles que no encajan.
- Y por qué haría eso?
- Durante el interrogatorio lo iremos viendo, Jiménez, en caso de que mis sospechas sean fundadas. Venga, vámonos ya, no hagamos esperar a nuestros colegas. Además, ya me está entrando el apetito.
- A mi también.

( Continuará )

jueves, 1 de mayo de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 79 )










Qué hace la asesina en Manchester?... Quién es la asesina?

El día estaba despejado en el sur de Inglaterra y eso le permitía a Jiménez contemplar desde la ventanilla una gran franja de la costa británica cuando la aeronave de Easy Jet empezaba a dejar atrás el Canal de La Mancha y se internaba en el cielo de la Gran Bretaña. Bajo sus pies, todavía a 12.000 metros de altitud, la espuma marina acariciaba la ciudad portuaria de Weymouth. Pronto volarían sobre Bristol, dejando algo a la izquierda Cardiff, la capital de Gales, y muy a la derecha Londres con su caudaloso y navegable Támesis.

- Estamos ya en otro mundo, mi teniente, je, je!
- Depende cómo se mire. Continuamos en casa porque esto sigue siendo Europa, y ahora es la casa de muchísimos españoles que han venido aquí a buscarse la vida. Pero mirándolo de otra manera, sí es otro mundo. Aquí no hay corridas de toros ni procesiones de Semana Santa, ni la envidia es el pecado nacional. Ah, y los conductores respetan escrupulosamente los pasos de cebra. Pero tienen un verano muy chungo, todo hay que decirlo.
- También se respeta a los de fuera, no es así?
- Es que ellos nunca han tenido gente de fuera. Hay cantidad de territorios en el mundo, sobre todo islas, que siguen dependiendo de la administración británica. Todos los negros, indios, jamaicanos, etc., etc. que nos encontraremos por las calles de Manchester, son subditos de Su Graciosa Majestad. Desde taxistas o electricistas a medicos o arquitectos, verá usted que no todos son los típicos británicos coloradotes, pelirrojos o pecosos.
- Osea, que a esta tierra no llegan los negros en patera ni se ven obligados a saltar vallas con cuchillas asesinas...
- No, pero no hace mucho que los traían en barcos esclavistas a Liverpool, desde donde eran remitidos a América. La ciudad que dio al mundo a Los Beatles fue el principal mercado de esclavos de Europa. Y está muy cerca de Manchester.
- Le veo muy enterado, mi teniente.
- Cuando viajo procuro informarme de todo para luego contárselo a Encarnita. Los matrimonios bien avenidos funcionamos así.
"Corramos un tupido velo", pensó sarcásticamente el fiel subordinado. No estaba enterado del "rollete" de su jefe, pero se olía algo y la última frase le habia sonado a "machismo encubierto" Volvió a mirar por la ventanilla.
- Caramba, qué ciudad más grande hay ahí abajo!
- Es Birmingham, ya nos queda menos.
Efectivamente, el avión empezaría a descender muy pronto. Una azafata rubiales, veinteañera, coloradita como una manzana reineta y como una inglesita típica, sonrió a Jiménez al cruzarse casualmente sus miradas. Las mujeres sonríen mucho en Inglaterra ante las miradas casuales.

Celia Sanfelices comió en compañía de dos amigas, una estilista y una maquilladora, en el restaurante Nando's de Piccadilly Gardens. Lo hicieron prontito, a eso de la una de la tarde, siguiendo la costumbre inglesa. Al terminar enfilaron hacia los grandes almacenes Primark, a solo unos cien metros del restaurante, con la idea de comprar algunos trapitos baratos. Pusieron toda su atención para no ser atropelladas por alguno de los tranvías amarillos de Metrolink o alguno de los autobuses con publicidad de películas que confluyen en sus paradas asignadas en esta popular plaza, corazón de Manchester.
Por encima de sus cabezas, arriba de unas nubes de agua que empezaban a borrar el azul del cielo, descendía en dirección al Manchester Airport el flamante aeroplano en el que viajaba alguien muy querido por Celia. Pero ella no lo sabía.

El teniente Maximino Madero y su subordinado Jiménez ya hacía un rato que se habían abrochado los cinturones de seguridad.
El agente especial Morris y el teniente de la policia manchesteriana, John MacAllister, aguardaban en la Terminal 3 mirando hacia la pantalla electronica en donde se anunciaban las llegadas internacionales. Al vuelo procedente de Bilbao le faltaban en ese momento solo dos minutos para tomar tierra.
- Ponga en hora su reloj, Jiménez, aquí es una hora menos que en España.
- Como en Canarias, je, je!

( Continuará )

miércoles, 30 de abril de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 78 )










- El señor obispo me ha concedido una dispensa para que revele un secreto de confesión, dada la gravedad del caso. Se quién es el asesino de Nicolás Ventura.
El inspector estaba eufórico. El círculo empezaba a cerrarse. Por el alcalde Blas iba a saberse lo que ocurrió exactamente 39 años, el origen de la actual masacre de Valdurriales. Y el padre Bernardo conduciría al investigador hasta el sicario que iba a aportar detalles sobre el "autor intelectual" de la matanza.
Abrió la portezuela delantera de la derecha del vehículo e invitó a acomodarse en el asiento del copiloto al padre Bernardo. Lejísimos estaba de sospechar que sólo le faltaban cinco segundos para enterarse de la identidad de "la mano asesina", como acostumbraba a decir Celia.
Cerró la puerta de Don Bernardo y rodeó el coche por la parte frontal para dirigirse a su asiento. Antes de que abriese su puerta sonó el móvil.
- Dígame, Jiménez.
- Ya lo tenemos, mi teniente.
- El qué?
- La identidad de la "asesina"; perdón, de la "presunta asesina", je, je!... Acertó usted esta mañana cuando apostó por ella. Las pesquisas del agente especial Morris le han llevado a la conclusión de que se trata de "Aranka Kosztka", o dicho de otra manera: ella "fue" Aranka Kosztka.



Actividad a tope en la comandancia

El resto del día resultó sumamente movidito, no se podía esperar otra cosa. Don Blas narró la historia de la crueldad cometida con Aranka Kosztka niña. El padre Bernanrdo delató a Urbano Ruiz pormenorizando los detalles de la confesión. También declaró Macarena Salaberri, coincidiendo con la version de su antiguo novio. Urbano Ruiz fue localizado en un santiamén, pues el marginal se encontraba trapicheando en su lugar de costumbre, confiadísimo en el secreto de confesión y tan feliz por tener su alma en Gracia de Dios. Cuando los guardias le comunicaron el motivo de la detención tuvo una repentina crisis de fe, blasfemando escandalosamente y cagándose en Don Bernardo, en el obispo, en el papa y en el Jefe de todos ellos.





En vispera del Gran Día.

- Ya está todo arreglado, Jiménez. La burocracia no va a ser un impedimento esta vez; jueces y politicos se han puesto de acuerdo y mañana podemos detener a nuestra sospechosa para que sea juzgada en España.
- Nos hemos evitado el engorro de esperar a la extradición, no?
- Sí, y que sean otros los polis que se pongan una medalla por detenerla. Aunque en el momento de la detención estarán presentes un policía del país y el agente especial Morris. Una mera formalidad. De momento está siendo vigilada sin que ella sospeche nada. Nos vamos a Manchester, Jiménez!... We are going to Manchester!

( Qué hace la asesina en Manchester?... Quién es la asesina?... )

martes, 29 de abril de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 77 )










MANOLETE ESPECULA


- Vale, Manolete, pero no me entretengas demasiado, que tengo una cita.
- Pues que ayer se pasaron por aquí Engracia "La Piojosa" y Clementina "La Folla Curas", dos beatas de este pueblo. Bueno, lo de los apodos es normal aquí, ya se lo imagina usted. Y me chismorrearon que habían visto al Urbano, el hermano drogota del difunto Joaquinillo, confesándose con Don Bernardo en la iglesia. Y eso es algo rarísimo, es como ver a una vaca volando, algo pero que muy raro.
- Hombre, me parece mucho más raro ver a una vaca volando. Hay gente que cambia a ciertas edades, se hacen místicos, hare krisnas... o se apuntan a la iglesia de la cienciología, que sé yo! O simplemente estaba de charla con el cura, puede que no se trate de una confesión. "Cuidado que es cotilla este jodido!"
- No, no se estaba confesando, segurísimo!, porque le vieron de rodillas y el cura estaba dentro del confesionario. Blanco y en botella: leche. Y hasta ahora el Urbano solo se ha arrodillado ante los veraneantes para chupársela por veinte euros. Oiga, no estaría confesando un asesinato... o varios asesinatos?


BLAS SE ROMPE

Acompañado del cabo Modesto se dirigió al encuentro de Don Blas Manzaneque, alcalde de Valdurriales. Este les recibió en la huerta de su caserón, en donde se entretenía arrancando unos hierbajos con el azadillo. Las vacas ya pacían tranquilitas en su prado del monte.
Al principio no hubo manera de que contase nada acerca de su pelea con Macarena Salaberri, su antigua novia, aunque a tenor de los años transcurridos, quizá fuese mejor decir su "antiquísima" novia. Mantuvo el mismo mutismo del día anterior ante las preguntas del cabo, alegando que había sido una conversación que no le importaba a nadie. Hasta que se le hincharon las pelotas al detective.
- Mire, Blas, hasta aquí hemos llegado!... Yo me creería lo de la conversación privada y todas esas gaitas sino fuese porque esa mujer se negó a colaborar con la autoridad y hubo que amenazarla con pedir una orden judicial para que nos facilitase los registros de temporeros en la fábrica de su suegro. No hace falta ser Hercules Poirot para ver que usted oculta algo, ustedes!... ella y usted! Pero usted está cagado de miedo, Blas, se le nota a la legua. Me apostaría mi sueldo de este mes que es porque ella le tiene amenazado.
Modesto, que siempre había tratado con un profundo respeto al Viejo "Don Blas", se sintió acoquinado ante la humillación a la que le estaba sometiendo su teniente.
Madero continuó presionando:
- Quiere usted ir a la cárcel por ocultarnos lo que sabe?!... Quiere seguir encubriendo al autor o autores de los asesinatos?!... Hable de una vez, hostias!
Y fue entonces cuando el primer edil valdurrialense se vino abajo. Cayó de rodillas al suelo y comenzó a llorar desesperadamente.
- Dios!... Dios!... Dios!... Era una niña, una niña!... tan solo una pobre criatura!... Una niña de no más de doce años!... No hubo derecho a hacer aquello!... Fue monstruoso, monstruoso!


EL PADRE BERNARDO DENUNCIA

El coche del inspector Madero rodó por varias callejas de Valdurriales, orientándose hacia la salida a la carretera. En el asiento trasero viajaban el alcalde Blas y el guardia Serafín. A Blas se lo tomaría declaración esa misma mañana en la comandancia de Lobodoiro. Pero una nueva sorpresa le aguardaba al incombustible inspector. Un hombre de negro hizo señas al vehículo para que se detuviese. Era el párroco Don Bernardo. Madero frenó y se bajó del coche. Una idea un tanto cómica se le pasó por la cabeza: "Si estuvese en pleno franquismo, hoy sería un día muy especial para mi: Me estoy entrevistando con las "fuerzas vivas", el alcalde, el párroco y el jefe local de la guardia civil"
- Qué se le ofrece, Don Bernardo?, le veo muy apurado.
- Acabo de telefonear al cabo... uf!... me ha dicho que usted se dirigía hacia la salida del pueblo y... uf!... Perdone, no puedo respirar, he venido a todo correr... uf!
- Tranquilícese.
- Al final consiguió explicarse.
- El señor obispo me ha concedido una dispensa para que revele un secreto de confesión, dada la gravedad del caso. Sé quién es el asesino de Nicolás Ventura.
"Bingo!", exclamó interiormente el super-detective montañés, "hoy es mi gran dia de suerte!"

( Continuará )

lunes, 28 de abril de 2014

Uno a uno y sin prisas ( 76 )








- Dichosos los ojos, inspector, cuánto tiempo sin verle!
- En realidad no ha sido tanto, Manolete.
Y le dio la mano con un fuerte apretón, o al menos lo suficientemente fuerte para que Manolete creyese que se la iba a espachurrar. Era la misma mano que, transformada en puño, le había roto la nariz nueve horas antes al reportero más chapucero de Lobodoiro.
- Pues no te hacía por aquí, la verdad.
- Ya, je, je!, ni yo me imaginaba que iba a seguir, pero el hijo de mi difunto jefe, que es un tío muy guay, es medico y trabaja en Santoña, me ha echado un cable. Se reunió con los acreedores de su padre y habló de pagarles en plazos el total de las deudas. Y me puso una condición a mi: que si quería quedarme aquí le pasase cada semana un tanto por ciento de la gasolina vendida, después de descontar gastos. No es mucho lo que puedo pagarle, pero él se conforma.
- Hombre, pues me alegro un montón por ti. - Reparó en el comic de "Las Aventuras de la Capitana Indestructible" que tenía el muchacho en la mano. - Emocionante, no?, je, je!
- Ya le digo! Es el de esta semana, "Capitana Indestructible contra Petronila Troll y sus megatrolls estrurgiúldricos", una pasada!
- Y qué, se va a hacer por fin la película?
- Uy, pues no! Jo, no vea usted que movidón!... Resulta que existía el proyecto de hacer "Capitana Indestructible y Torrente salvan al mundo", pero ha habido diferencias entre la autora del comic, Teresa Coscojuela, y Santiago Segura, que es productor, director y actor, como usted ya sabrá. Teresa Coscojuela se ha negado a que la Capitana Indestructible aparezca haciéndole una pajilla a Torrente dentro de submarino nuclear en aguas del Mar Muerto, frente a las costas de Ucrania, durante unas maniobras de la OTAN. Y tampoco ha querido que se acueste con Rodríguez Zapatero, tras declararse rendídamente enamorada, tanto de su persona como de su ideario politico.
- Bueno, pues me parece muy bien, no conozco el comic, pero si se desvirtúa el personaje...
- Pues claro, ella es una mujer de principios. Oiga, yo la he conocido, sabe? Una vez que fui a Barcelona a visitar a mi hermano Antonio, me la encontré en una manifestación anti-independentista. Jo, qué ilusión me hizo! Pues la pedí un autógrafo y me lo firmó con una sonrisa en los labios. Es una mujer muy sencilla, no se lo tiene creído lo del éxito.
- Bueno, Manolete, pues nada, gracias por este ratillo de charla. Me voy, que me espera la obligación. Toma, cóbrate la gasofa.
- Ya tendrá cercado al asesino, no?
- Por supuesto, es cuestión de horas.
- Oiga, no se vaya todavía, tengo algo que contarle, es sobre el padre Bernardo y el Urbano, el hermano drogota del difunto Joaquinillo.

( Continuará )