viernes, 14 de junio de 2013

La más extravagante profecía.



En el Gran Monarca de la Cristiandad se sentó en la pétrea silla y miró hacia el valle. Allí estaba la magnífica obra de sus desvelos, piedra sobre piedra, alzándose orgullosa con sus soberbias torres y compactos muros, ya adquirida la forma de parrilla en donde muriese asado San Lorenzo.
Llegó a su presencia el adivino que hubo requerido y le interrogó de inmediato.
- Habeis hecho ya los augurios sobre mi obra?
- Su Majestad, veo que vuestra obra resistirá el transcurrir de las centurias, pues su solidez es imperecedera y Dios bendice el proyecto de Su Cristianísima Majestad. Pero algo me inquieta de manera especial, veo que ha de suceder un capítulo oscuro allá cuando la edad de Cristo Nuestro Señor llegue a su vigésima centuria.
- Un "capítulo oscuro"?... Hablad sin flaquezas, adivino. - Dijo frunciendo el ceño su Muy Católica Majestad el Segundo Felipe.
- Sí, alguien pondrá una mancha, un baldón en vuestra obra. La plebe hará uso indebido del monasterio. Vereis: En tales tiempos ocupará el trono un rey que no reinará, pues los validos serán más poderosos que los monarcas.
"Qué majaderías son estas?!", razonó contrariado el Gran Monarca y Emperador del más vasto imperio terrenal, pero dejó que el adivino continuase:




El valido, un hombrecillo taimado, mandará celebrar los esponsales de su hija en el monasterio, y la tal ceremonia se convertirá en un encuentro de ladrones y truhanes de diferentes cataduras. Se juntarán ricas hetairas y sus chulos, herejes, pícaros adinerados, judíos e incluso sarracenos llegados de lejanas tierras.
- Basta!... Podeis iros, adivino.
- Su Majestad me perdone si le he entristecido con mi negro augurio.
- Alejaos ya, voto a bríos!
Y marchose asustado el revelador de los aconteceres venideros. Cabiló desesperado el Excelso Príncipe de la Cristiandad:
"Jamás oí una sarta tan grande de desatinos en tan poco tiempo; un valido que reina e lugar del rey!...; un bodorrio de hampones en intramuros de San Lorenzo!...; mahometanos y herejes profanando el monasterio...! Es conveniente que hable con los venerables padres inquisidores a fin de que extremen la vigilancia sobre brujas, adivinos y demás chusma inseseable. Dios Santo, perdonadme por esta debilidad que he tenido!... Nunca más volveré a confiarme en varón que no sea religioso!










jueves, 13 de junio de 2013

Dos historietillas de animalillos




La ardillita, el topo, la lombriz y el caracol.

    


La grácil ardillita descendió presurosa del árbol y se dirigió al hoyo del señor Topo. Asomó este su cabeza y preguntó:
- El cuponcito, amiga?
- Sí, señor Topo, como siempre, deme uno que acabe en siete. A ver si alguna vez me toca, cachis en la mar!
- Ojalá, ojalá... que te lo mereces por guapetona!
- Me voy, tengo prisa!
Y salió pitando en dirección a otro árbol.
- Je, je, estas ardillitas siempre van con prisas.
Asomó Doña Topa.
- Qué bonito, eh!... No te da vergüenza coquetear con esa desvergonzada?!
- Pero, mujer, es una clienta, sólo trataba de ser amable!
- Amable?!... Lo que tú eres ya lo sé yo, un viejo verde!
Y Doña Topa se volvió a meter en el hoyo, muy ofuscada ella.
Murmuró el señor Topo:
- Oh, dichosa institución matrimonial, en que vida más arrastrada nos pone!
- Y qué usted lo diga! - le dijo una lombriz de tierra que pasaba por allí.
- Lo suscribo! - Afirmó con rotundidad un caracol.




El perro salchicha y el burro inteligente.



Se encontraron un perro salchicha y un burro inteligente, y preguntó el primero:
- Por qué se suele decir "trabajas como un burro"?... Yo a ti no te he visto nunca trabajar.
- Es que la cosa viene de antiguo. Hoy en día somos una especie protegida, pero en tiempos de mis abuelos estábamos muy castigados.
- Caray!
- Bueno, también nos sabíamos defender. Mi bisabuelo mató de una coz a un cura zoofílico que quería violarle.
- Qué cosas!... Puedo hacerte otra pregunta?
- Pregunta, amigo.
- Sabes que significa "hot dog"?
- Y en dónde has oído eso?
- El otro día, que estaba yo en el parque a donde mi dueño me lleva a mear, cuando pasaron unos cachorros humanos y uno de ellos me señaló y dijo: "Mirar, un hot dog!", y los demás se rieron.
- Bah, cualquier tontería. Es posible que sea algo que han oído en la televisión. Los humanos repiten mucho las tonterías que oyen en televisión. No le des importancia.
- Pues muchas gracias por obsequiarme con estos detalles de tu sabiduría, amigo burro.
- De nada, aquí me tienes para lo que quieras.

miércoles, 12 de junio de 2013

El fin de una Gran Historia y Epílogo



Del capítulo de ayer:

El negro no se movió, seguía cagando. "Coño, lo ha tenido que sentir!", dijose el hombrecillo. Y vio entonces horrorizado como el negrazo imponente se volvía hacia él y le miraba con ojos de odio, con ojos de zombi!


Y en el capítulo de hoy:

Kwgongo dio un manotazo al enano y lo estampó contra el suelo, e inmediatamente se derrumbó. El manotazo fue su último gesto de fuerza en la vida. Incorporose el lastimado pequeñuelo tras varios segundos de incertidumbre y horror, y vio la colosal y oscura figura del salvaje de ultratumba yaciendo sobre el fresco manto herbóreo campestre, y le miraba, sus ojos de zombi aterrador estaban clavados en él. Sacose del cinturón el cuchillo que entregoles la reverenda madre abadesa y clavóselo repetidamente en el corazón al hijo de puta viviente. Gloria a Dios en las alturas!... El enano temerario acababa de protagonizar una nueva versión de David y Goliat.


Oh, el Amor!

Besáronse mucho y lloraron juntos los enamorados Fidelio y Bernabé.
- No puedo caminar, amor mio, hay que ver como me ha dejado el culo ese bruto. - Dijole el fermoso Bernabé a su pequeño gran amor mientras contemplaban al horroroso antropófago yaciente.
- A partir de agora mesmo vamos a ser muy felices. - Animole el irreductible Fidelio al emocionadísimo Bernabé. - Y sintió un halagüeña excitación en su miembro portentoso.


Epílogo

El cuarteto de fugitivos, Sor Casta y Sor Aparicia, Fidelio y Bernabé, huyeron por veredas y caminos en busca de la ansiada libertad, y alejáronse tanto que no lograron encontrarles ( de momento ) ni los "perros del Señor" ( así llamados los dominicos inquisidores ) ni los cazadores de recompensas.

Bertoldo y Ambrosio permanecieron en el calabozo de la abadía de las teresacoscojuelenses durante un mes largo, período durante el cual fueron torturados más de una vez por el padre Homobono y el herrero Urculiano, que ya hacíanlo unicamente por el reconfortante placer de torturar.

Sor Purificación dio a luz a un monstruo de dos cabezas, lo cual fue interpretado como un castigo divino por su incumplimiento del voto de castidad. ( Hoy en día somos más civilizados y los señores Gallardón y Rouco Varela lo hubiesen considerado una criaturita de Dios digna de vivir, pero sin un puto euro de ayuda ni asistencia médica que valga, que todo no puede ser ) Las escandalizadas monjitas encerraron al monstruo en una mazmorra en donde malvivió hasta el día de su muerte.

Los cuatro heróicos fugitivos se unieron a otros desquiciados buscavidas y crearon una compañía de comediantes itinerantes o cómicos de la legua. Durante siete años hicieron felices a los ignorantes labriegos de tierras de Aragón y Cataluña, los cuales celebraban felices sus bufonadas, y en estas se incluían escenas sacrílegas y se decían muchas blasfemias en verso. Hasta que fueron apresados por la Santa Inquisición, torturados concienzudamente, paseados en un auto de fe luciendo sambenitos y juzgados por un tribunal sumarísimo que los condenó por sacrilegios, blasfemias, pecado nefando, brujería, fornicación desenfrenada, etc., etc., y fueron quemados vivos en una gélida noche de Enero, lo cual les sirvió para quitar el frío.




Así murieron, como tantísimos otros pecadores, pero su espíritu permanece entre nosotros, pues Sor Casta y Sor Aparicia parieron como conejas y todos sus retoños se criaron sanos y robustos, y a lo largo de generaciones fueron multiplicándose y dieron lugar a muchas sagas de cómicos que han llegado hasta nuestros días. Puede decirse que todas las grandes familias de actores españoles provienen de un mismo origen: Sor Casta y Sor Aparicia.  ( Consultar "Genealogía de las grandes sagas de cómicos españoles", obra de Valeriano Bernárdez de Valdivieso, catedrático de comicología hispánica de la Universidad Católica de San Cosme del Prat )

               FIN

martes, 11 de junio de 2013

El final de una gran historia



Fidelio, un enano de los más pequeños con un cipote de los más grandes, había embarazado al infeliz Bernabé en esta loca aventura, y por tal razón... Perdón, me he equivocado, quiero decir que había embarcado al infeliz Bernabé en esta loca aventura, y por tal razón él había de ser su salvador y no otro.
Estudió los movimientos del salvaje durante dos largas jornadas, hasta llegar a la certeza de que este sólo se separaba del fermoso Bernabé para cagar, y acuclillabase en tal cometido junto a unos matorrales a diez u once varas de donde dormían y comían. ( "Vara": medida de longitud medieval. Qué comían?: Aún les quedaban algunos trozos de Bwgongo y yantábanlos asados, muy hechos, y aunque en un principio a Bernabé le daba repulsión, no tuvo otro remedio que nutrirse para no morir de hambre )
Así pues, el audaz Fidelio esperó el momento de la próxima defecación del salvaje para destruirle. Sor Casta y Sor Aparicia estuvieron durante un día preocupadísimas porque el enano les había dicho que al señor arzobispo le estaba dando por culo un negro feroz; más tarde lo desmintió diciéndoles que no había tal arzobispo, que todo había sido una patraña para salvar a su amante Bernabé, pero que ellas no podían acusarle de nada porque habían pecado contra el sexto mandamiento y a lo mejor estaban preñadas e iban a parir hijos de enano y monja. Pues, en suma, que estaban todos en el ajo, a no ser que ellas quisiesen retornar a la abadía para que las castigasen duramente y se pasasen el resto de sus vidas sin follar. Y contoles que él tenía grandes planes de futuro, pero que era menester salvar primero al cautivo y atormentado Bernabé.

Y el momento de la verdad llegó. Fidelio aguardó agazapado en el matorral la llegada del negro. Llegó este y acuclillose para expulsar la mierda de su cuerpo, que aún faltaban centurias para que se inventasen los tronos de Roca con sus pertinente cañerías de evacuación.
Surgió Fidelio de entre el matorral con un pedrusco muy gordo en sus manos. La cabeza del negro acuclillado aún le sacaba algunos centímetros, tal que el enano hubo de ponerse de puntillas para descargar el gran pedrusco sobre la cabeza del defecador. Hala, pedruscazo en el coco!...
El negro no se movió, siguió cagando. "Coño, lo ha tenido que sentir!", dijose el hombrecillo. Y vio entonces horrorizado como el negrazo imponente se volvía hacia él y le miraba con ojos de odio, con ojos de zombi!

Qué está ocurriendo, temblorosos lectores?!...

Que nadie se pierda el próximo y definitivo episodio titulado...

"El final de una gran historia II y Epílogo"

lunes, 10 de junio de 2013

De la eficaz labor policial llevada a cabo por el Señor Cura Párroco de Villoria de las Manjurrias.







En la anterior entrega de esta apabullante historia dejamos al enano Fidelio atónito ante la imagen que vieron sus vivaces ojillos: su amadísimo Bernabé estaba siendo brutalmente violado por un salvaje africano. ( Ah, pero nuestros más avispados lectores saben muy bien que el negro Kwgongo se ha enamorado del fermoso Bernabé y... oh, quizá este consiente el coito anal! )
Mientras tanto Sor Agata y Sor Aparicia aguardan noticias de su bravo semental. ( Estarán preñadas para mayor gloria de la Santa Madre Iglesia? )
Los mulos Junio y Febrero pasan el tiempo rumiando todo tipo de hierbas rumiables, ajemos a los problemas humanos.
El audaz Fidelio aguarda el momento propicio para eliminar al salvaje africano y rescatar a su amado añorado. Logrará tal benéfico propósito?... tachá, tachán!
Pero vayámonos agora a la abadía, repasemos los últimos momentos:

- Sor Mencigüela, en cuanto asomen las primeras luces del alba enviareis a Maximina con un mensaje para el señor párroco de Villoria de las Manjurrias. - ordenó la Reverenda Madre Abadesa.
Y así fue, el padre Homobono recibió el mensaje anillado en la patita de la paloma Maximina y presto acudió a socorrer a las monjitas, no sin antes solicitar el apoyo de su fiel amigo el herrero.
- Acompañadme, Urculiano, hemos de interrogar a unos malditos sarracenos que han capturado las monjas.
"Hostias, pues muchos cojones tienen las monjas!" - pensó para sí el recio herrero, que no lo dijo en voz alta para no herir la sensibilidad del cáustico sacerdote y despertar su santa ira, que de personas sagradas no deben fablarse vulgaridades.

Y pasaron largas horas hasta que el padre Homobono y su ayudante Urculiano acudieron a la celda de la madre abadesa a informarla de lo averiguado.
- Debeis estar tranquila, Madre Veremunda, que estos no son fieros piratas sino taimados pícaros, y los otros no son Su Eminencia Reverendísima y un paje sino un gordo sodomita y un enano cipotudo, dos aberrantes monstruos de feria que explotaban nuestros detenidos para ganarse los maravedíes tramposamente, y mucho me temo que el enano os ha utilizado a vos y a vuestras monjas para sacar al gordo sodomita de algún apuro.
- Cómo estais tan seguro de lo que decís, reverendo padre.
- La tortura no falla, reverenda madre; aunque mi buen amigo Urculiano y un servidor no somos frailes dominicos, también disponemos de mañosidad para hacer confesar a los truhanes.
- Yo les he marcado con fuego como al ganado, ja, ja, ja!... - exclamó y se carcajeó el brutal Urculiano.
- Ruégole que se ahorre los detalles, maese herrero. - dijo la madre abadesa sin disimular un gesto de repulsión hacia el gorila torturador.

Y ahora qué?, se preguntarán los excelentes lectores de este blog. Qué fin les espera a los malvados Bertoldo y Ambrosio?!... Logrará el bravo Fidelio deshacerse del monstruo africano?!... Regresarán arrepentidas a la abadia las pecadoras Sor Casta y Sor Aparicia o se dedicarán a la mala vida?!...
Agunas respuestas las hallarán vuesas mercedes en el próximo y emocionantísimo episodio titulado...
"El final de una larga historia"